Los cuatro presidentes provinciales del PPdeG hicieron un llamamiento a no "defraudar" al electorado, reconocieron que el partido se enfrenta a un difícil contexto económico y cerraron filas en torno a la figura de Alberto Núñez Feijóo. El primero de los "barones" en intervenir fue Xosé Manuel Barreiro, presidente provincial de Lugo, que fue intervenido hasta en dos ocasiones por la entrada en el plenario primero de Feijóo y después de Rajoy.
Barreiro destacó que el congreso de A Coruña ha servido para celebrar un triunfo, "el del sentido común y de la seriedad política que encarna Núñez Feijóo", y llamó al partido a dedicarse a poner encima de la mesa medidas para que el Gobierno gallego contribuya a que la sociedad mejore. El lucense destacó el éxito del congreso popular frente a los que "están aún en la fase de pensar qué significa Galicia",en alusión al BNG, y frente a los que han firmado un contrato temporal a Patxi López mientras que José Blanco tiene la cláusula de
rescisión.
A Barreiro le siguió en el estrado el presidente de los populares ourensanos, José Luis Baltar, que tuvo un recuerdo de agradecimiento a la labor desarrollada por Manuel Fraga. Baltar, el más vehemente de los intervinientes, pidió a sus compañers compromiso con Galicia y que no se "defrauden" las expectativas de los ciudadanos. Abogó por aportar soluciones a la sociedad en estos momentos económicos difíciles y por gobernar "sin trampas" ni "discurso de mal pagador".
Por su parte, el presidente del PP pontevedrés, Rafael Louzán, rivalizó con Baltar por apuntarse a Feióo como pontevedrés de residencia pese a su origen ourensano. Louzán se felicitó por que Galicia viva en ibertad desde el 1 de marzo. Reconoció que a los populares "se les cambió la cara" en la noche electoral porque, dijo "se puso fin al estado de imposición que vivíamos". "Ahora, añadió, se puede hablar en libertad, en castellano, en gallego o en inglés".
Cerró el turno de intervenciones de los "barones" populares el presidente del PP coruñés, Carlos Negreira. El "anfitrión" del congreso contrapuso el congreso del PP al de los socialistas y nacionalistas. Del PSOE criticó que Pachi Blanco fuese "puesto a dedo" por Ferraz, y del BNG que aún estén en la búsqueda de un líder.
Negreira pidió un partido con criterio y que sepa ser crítico con el Gobierno, y apostó por poner todo el énfasis en la solución a la crisis. Recomendó "austeridad" a los cargos populares y arremtió contra Zapatero, del que aventuró que "si Felipe nos dejó un solar,
éste nos vende el solar".