El agente de la Policía francesa que dirigió la
investigación en suelo galo del doble asesinato de los primos Feijóo, ocurrido
en un molino de Meaño en 2005, descartó la participación en el
crimen de uno de los acusados, el francés Yohan Piedagnel, ya que explicó que
"es imposible" que el día del crimen estuviera en Galicia, porque se encontraba
trabajando en Hendaya, localidad fronteriza en la que estaba trabajando como
camarero.
El testigo, convocado por la defensa de este acusado, afirmó que la
investigación realizada tras la detención de Yohan Piedganel, a quien se le
relacionó con otro de los implicados en el crimen por una llamada telefónica,
concluye que este hombre, de 30 años de edad, lleva tres años y medio en prisión
preventiva por un delito que no cometió, ya que tanto el dueño del bar en el que
trabajaba como varios clientes aseguraron en el juicio que el día en que se
cometieron los asesinatos, él estaba trabajando en ese establecimiento de
Hendaya.
"No es posible su participación en los hechos", concluyó el agente policial,
cuya declaración dio paso a la del director de un banco de Hendaya, que situó
también al acusado en dicha localidad el día de los crímenes, ya que explicó que
Yohan retiró dinero de dicha sucursal bancaria, una operación económica que
"solo podía hacerla él personalmente".
Ante estas declaraciones, su abogado solicitó a la Fiscalía que se retiren
todos los cargos contra su cliente, que está acusado junto con otros dos de los
implicados, de participar directamente en los crímenes, en su caso, por ser la
persona que compró la gasolina con la que quemaron los cuerpos y el vehículo en
el que se desplazaron hasta el molino de Meaño en donde los mataron.
Además, el letrado recordó que durante los primeros días del juicio, ninguno
de los otros tres acusados identificó a su cliente, del que aseguraron que no
tenía nada que ver con los crímenes.