La conselleira de Facenda, Marta Fernández Curras, mostró su preocupación por el hecho de que el Gobierno central -en el contexto de crisis actual- tenga que recurrir al endeudamiento para poder obtener los fondos adicionales para la financiación autonómica y que, dicho recurso -"que non é bo", apostilló- "se cargue sobre as autonomías".
Lo indicó en respuesta a una interpelación del PSdeG en el pleno de la Cámara, donde insistió en que el "obxectivo prioritario" de su departamento en la negociación sobre financiación autonómica es "preservar que a participación da comunidade de Galicia no novo sistema de financiamento non debe alterar a súa posición relativa respecto do vixente".
En opinión de la conselleira, la reforma que finalmente se lleve a cabo debe basarse "nun axeitado cálculo de necesidades e dos custos asociados a esas necesidades", cálculo que debe tener en cuenta los "usuarios efectivos" de cada servicio y los factores diferenciales de la comunidad. Fernández Currás abogó al consenso de los grupos en la materia y urgió de nuevo al Gobierno central a poner cifras sobre la mesa.
En ese sentido, recordó los puntos ya avanzados en la pasada reunión con los grupos parlamentarios sobre el tema, incluidas las variables que reclamarán para financiar los servicios educativos (con costes fijos y variables relativos a la dispersión poblacional) y los de dependencia (creando dos tramos de población mayor de 65 años).
La conselleira alertó del momento elegido para acometer el debate de financiación autonómica, indicando que el panorama refleja que bajaron los ingresos por los impuestos cuyo porcentaje de cesión a las autonomías pretende elevar el Gobierno. Esta reflexión fue recibida con críticas desde BNG y PSdeG, que mostraron su preocupación por la misma y recalcaron que el debate de financiación autonómica es crucial.
Fernández Currás pidió el apoyo de los grupos para llevar una posición consensuada y se comprometió a informar puntualmente de los avances de la negociación, aunque insistió en que el principal problema es que "non sabemos que cartos hai enriba da mesa", ni siquiera qué año utilizará el Gobierno central como base para realizar los cálculos.
Por su parte, la diputada del PSdeG María José Caride -autora de la interpelación- resaltó que de este debate "vai depender a calidade dos servizos públicos transferidos" y mostró su preocupación por las declaraciones del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, de que se opondría a la propuesta estatal. En este sentido, le pidió que no utilice este tema para hacer oposición en Madrid.
Caride también recordó que el "boicot" del PPdeG al Estatuto de Autonomía supone que "non estemos nas mellores condicións de negociar" y abogó por que se tengan en cuenta las "singularidades" de Galicia. La diputada socialista sí puso cifras sobre la mesa, al afirmar que, en caso de que el Gobierno central oferte 10.000 millones de euros, Galicia debería obtener al menos 710 millones. Posteriormente, Fernández Currás hizo referencia a la cantidad para necesidades de gasto estimada por el bipartito antes del inicio de la negociación, de más de 1.300 millones. "Asumímola", indicó.
Además, reprochó la actitud de la conselleira de Facenda sobre el tema, alertando de que "se nos estamos escudando tanto antes da negociación", parece que "se estén preparando para un mal resultado". "Vostede sabe que este é un bo momento e, sobre todo, é o momento" para el debate, sentenció, lamentando que dé la impresión de la Xunta "se retira antes de empezar".
BNG: "NON COÑECEMOS AS CIFRAS"
En el turno de los grupos, Fernando Blanco (BNG) defendió la conveniencia de tener una "posición conxunta", incidiendo en que "o que necesitamos son cartos, saber as cuantificacións" y recalcando la importancia de "poñerse a traballar" sobre el tema.
"O gran problema do financiamento é que non coñecemos as cifras, porque é imposible que todos gañen", reflexionó el portavoz nacionalista en materia de economía, lamentando que se hubiese llegado "tarde" al debate por no contar con un nuevo Estatuto.
PP: "PUNTO DE PARTIDA NON É BO NEGOCIO"
Por último, el diputado del PPdeG Pedro Puy Fraga lamentó que el sistema de financiación ya esté cerrado -con la aceptación del bipartito, indicó- y que lo que le queda a la Xunta es "intentar que as variables non operen en contra de Galicia", resaltando que "o punto de partida non é un bo negocio" para los intereses gallegos.
Sobre la cifra expresada por Caride, el diputado del PP consideró que "entrar nunha negociación pedindo unha cifra sen saber canto se vai poñer sobre a mesa é un erro, porque nos poden meter un gol pola escuadra". Además, criticó a la Xunta por negociar bilateralmente y ofrecer cifras a unos y a otros no.