El conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, señaló que el Plan de normalización lingüística "non é unha obriga legal" sino "un documento de traballo" y reiteró la intención del Gobierno gallego de derogar el decreto del gallego en la enseñanza para consultarlo "cos pais". Justificó esta decisión aludiendo a que la Xunta "se sinte respaldada" para hacerlo "pola maioría dos galegos" que votaron el 1 de marzo.
Tras reiterar la idea de buscar el "consenso" mediante la "liberdade" y apelando al "bilingüismo harmónico e cordial", afirmó que su departamento trabaja en una nueva política lingüística que abra "camiño para unha terceira lingua", si bien se ha de garantizar "que se coñeza o galego eo castelán". "Os galegos queren un novo decreto do galego", afirmó, y sugirió a los nacionalistas que acudieron a la manifestación el pasado 17 de mayo que "deixen os berros".
De este modo, Jesús Vázquez respondía a una pregunta oral formulada por el nacionalista Bieito Lobeira en el pleno del Parlamento, en la que se interesaba por las previsiones de respeto a los derechos y libertades del uso del idioma gallego en la comunidad. Lobeira reprochó tres de los diversos "consensos dinamitados" por los populares desde que están en el Gobierno, como el caso del decreto del gallego; el asunto que la Xunta llevará a la "mesa de negociación de empregados públicos", un anteproyecto para "suprimir as probas en galego" lo que en su opinión "conculca" la posibilidad de la "competencia lingüística" en la Administración y el hecho de que los populares pretendan modificar la Lei de Normalización Lingüística para "normalizar topónimos impostos polo franquismo", tipo La Coruña o Sanjenjo, según dijo.
"Non se pode ser galeguista atacando a lingua galega", recriminó Lobeira, quien manifestó el convencimiento del BNG de que "a maioría da sociedade galega, falen galego ou castelán, quere o seu idioma e quere incorporalo". Advirtió al ejecutivo que "nunca nos últimos 30 anos un goberno autonómico se atrevera a isto", que traduce en una intención de "eliminar a lingua galega" y sugirió al conselleiro que como "membro do Goberno, exerza como tal, e non como soldado disciplinado da Fundación FAES".