La Consellería de Presidencia e Administracións Públicas aclaró en un comunicado que los ciudadanos gallegos podrán "efectuar" sus gestiones administrativas en cada una de las cinco delegaciones territoriales de la Xunta.
El departamento que dirige Alfonso Rueda salió así al paso de las declaraciones del portavoz del PP en Pontevedra, Telmo Martín, quien redujo la misión de la delegación de Vigo a la gestión de las competencias de las consellerías de Traballo e Benestar, Facenda y Mar en el ámbito de los 14 concellos que le competen.
Así las cosas, la consellería recalca que, como establece el decreto que regula estos entes en su artículo 2, los representantes de las delegaciones ejercen la representación "política" de la Xunta, asumiendo la coordinación del ejercicio de las competencias de la Administracióin gallega en su respectivo ámbito territorial. Así las cosas, la Xunta indica que otra de las novedades es que si antes los ciudadanos se tenían que desplazar a Vigo o a Pontevedra para hablar con los representantes políticos, dependiendo de donde estuviese el servicio, ahora podrán ser atendidos por el delegado "de calquera das dúas cidades", ya que en su ámbito territorial ostentan la representación de la Xunta "na súa totalidade" y no solo de una consellería "específica".
De este modo, Diego Calvo ejercerá la representación política de la Xunta en la provincia de A Coruña; Raquel Arias en Lugo; Rogelio Martínez en Ourense; Lucía Molares en 14 concellos del área de Vigo, mientras que José Manuel Cores Tourís hará lo propio en los 48 restantes en la provincia pontevedresa.
Además de ejercer la representación oficial del Gobierno gallego, los delegados deben coordinar los órganos de su delegación, impulsar la actividad administrativa y velar por el eficaz empleo de los medios disponibles en el territorio de su competencia. También facilitarán la coordinación de la acción en la Xunta con la del resto de administraciones que actúen en su ámbito, al tiempo que dictarán instrucciones y órdenes de servicio para "o mellor" funcionamiento de la delegación.
Al reducirse el número de delegados provinciales de 52 a cinco, la Administración hace hincapié en el ahorro que supone la implantación de esta nueva figura, al fomentar "unha maior eficiencia e austeridade".