El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, señaló que la "única pretensión" subyacente bajo la creación de las 'superdelegaciones' por parte de la nueva Xunta es "converter a Administración pública en parte da maquinaria electoral do PP" e ironizó con el hecho de que, pese a eso, "están creando máis problemas dos que resolven" porque se han convertido ya en el motivo del "primeiro motín dos baróns provinciais do PP contra o señor Feijóo". "E nos tememos que non será o último", alertó.
Aludía Vázquez a la polémica generada en torno a las funciones de las delegaciones territoriales de Vigo y Pontevedra, resaltando que "era cuestión de tempo que volvesen estourar as liortas internas no PP". En su opinión se ha "visualizado un follón entre os dirixentes do PP", derivado del hecho de que el único objetivo de la puesta en marcha de las 'superdelegaciones' sea político y, por lo tanto, "nin sequera os dirixentes do PP saben para que serve esa estrutura".
Desde el BNG sostienen que las delegaciones territoriales no persiguen ahorro y austeridad ni ofrecer un servicio más eficiente a los ciudadanos, sino que "mesturan o administrativo e o político" e integran un sistema de "control" bajo un "mando único" a cargo del conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, que es también secretario general del PPdeG.
"Nomearon xente de claro perfil partidario á fronte", indicó Vázquez, rechazando la supuesta "tecnocracia" del Ejecutivo de Feijóo y aprovechando para censurar la continuidad del delegado ourensano, Rogelio Martínez, pese a la sentencia de Audiencia Nacional que les obliga a devolver fondos europeos "indebidamente cobrados". El líder del BNG también afirmó que Núñez Feijóo y Rueda buscan "escapar do control dos seus baróns provinciais".
Sobre el abaratamiento de costes que esgrimen los populares gallegos, Guillerme Vázquez recalcó que era muy "discutible", ya que "non só non simplifica a estrutura administrativa desde o punto de vista burocrático" sino que llega a aumentarla en casos como el de Vigo.
AYUDA PARA "CONQUISTAR" LA ALCALDÍA DE VIGO
A este respecto, Vázquez afirmó que, dentro de la "utilización partidaria" de estas delegaciones, el "fin primordial" de la de Vigo es ayudar al PP en la "conquista da alcaldía de Vigo", aludiendo a una "estrutura en pinza" que cuenta con Corina Porro al frente de la Autoridad Portuaria y a Lucía Molares en la delegación.
El portavoz nacional del Bloque mostró su preocupación porque el PP esté mostrando el "perfil da dereita más extrema", centrándose más en estos recursos de control político que en presentar iniciativas para combatir la crisis económica. "Este Goberno está creando máis problemas dos que resolve", resumió.
CONSELLO EN PONTEVEDRA
Asimismo, Vázquez ironizó con la "austeridade" que supone celebrar la reunión semanal del Consello de la Xunta en Pontevedra, alertando del aumento de gastos que supone. Argumentó que la decisión obedece a "pura política" y no a cuestiones de "eficacia", y señaló que recordaba a los Consejos de Ministros que Aznar fuera de Madrid, como el desarrollado en A Coruña tras la catástrofe del Prestige.
"O PP é un mestre dicindo unha cousa e facendo outra", indicó el líder nacionalista, censurando que Feijóo "proclame aos catro ventos" el pretendido ahorro y austeridad y luego se limite a fijar mecanismos de control político, coincidiendo con el PSdeG en referirse a los delegados territoriales como "comisarios políticos".
DIFERENTES POSTURAS DEL BNG
Sobre los distintos posicionamientos del BNG en Pontevedra y en Vigo sobre sus respectivas delegaciones, Guillerme Vázquez declinó pronunciarse, limitándose a indicar que la posición global del BNG es indicar que el fin de estos organismos es político y señalando que, a partir de ahí, lo que hay son posturas locales "obvias" en las que cada uno interpreta la situación en función de los intereses de cada lugar. "O PP terá que ir a Pontevedra a explicar aos cidadáns que beneficios trae supostamente a nova estrutura", resaltó.