La Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) confirmó la condena a 12 años y medio de cárcel para los tres acusados del crimen del barrio vigués de Churruca por el homicidio de José Luis Viéitez en la madrugada del 29 de octubre de 2006. Disconformes con el fallo de la Audiencia Provincial de Pontevedra, Carlos Enrique Mina Gutiérrez, y los hermanos John Jarby y Carrol Viviana Benjumea Mera presentaron un recurso de apelación ante el Alto Tribunal con el fin de pedir una rebaja de la pena, un beneficio que ahora les niega el TSXG tras la vista celebrada el pasado 13 de mayo.
Contrariamente a lo alegado por la defensa de los acusados, el TSXG considera probado que fueron "a por su víctima" con la intención de matarle, por lo que no encuentra "nada de irracional, ilógico o arbitrario" en el veredicto del jurado popular ni en la sentencia del tribunal pontevedrés. Así las cosas, el fallo judicial indica que los tres acusados "son autores" del crimen, ya que "todos participan en la ejecución de la agresión y mientras Carlos Enrique y John Jarby apuñalan, Carrol Viviana le propina un botellazo aturdiéndolo y facilitando así la ejecución de la agresión", concluyendo así que existió "un claro ánimo de matar".
En el caso concreto de la acusada, la autoridad judicial también ha rechazado aplicarle las atenuantes de confesión y arrepentimiento, así como tampoco las eximentes de alteración psíquica o de arrebato. Pese a haberse entregado voluntariamente a la Policía y a que colaboró con la investigación proporcionando muestras biológicas, Carlos Enrique Mina tampoco se beneficiará de la circunstancia atenuante de confesión, dado que al igual que la joven admitió los hechos "después de haber sido detenido".
Los tres imputados fueron condenados en octubre del pasado año por la Audiencia a 12 años y medio de prisión -respectivamente- en calidad de coautores del crimen, después de que un jurado popular les considerase culpables de la muerte del joven pontevedrés. En su sentencia, el juez les prohibió acercarse a la familia de la víctima o a sus domicilios, así como establecer cualquier tipo de comunicación con ellos durante 17 años. Además de cargarles las costas procesales, la autoridad judicial les impuso indemnizaciones por un valor de 200.000 euros para la madre del fallecido, 50.000 para su hermano menor Manuel Viéitez --que presenció la agresión--, y otros 16.000 euros para los otros cinco hermanos del joven. Además, les impuso una pena accesoria de inhabilitación absoluta equivalente al tiempo que dure la condena.
El homicidio se produjo en el transcurso de una reyerta entre los tres implicados y el fallecido en la zona de copas del barrio de Churruca en la madrugada del 29 de octubre de 2006. Después de que unos porteros de discoteca separasen a los jóvenes, con edades comprendidas entre los 18 y los 24 años, los tres acusados fueron al encuentro de la víctima, asestándole cinco puñaladas en el pecho y en la espalda y rompiéndole una botella en la cabeza. La gravedad de las heridas fue tal que acabó perdiendo la vida unas horas después en el hospital, al haber sido mortalmente apuñalado en el corazón y en el pulmón.
POSIBILIDAD DE RECURSO
Con fecha del 20 de mayo, la sentencia del Alto Tribunal gallego les concede un plazo de cinco días para presentar un recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Además, les impone el pago de las costas de los recursos desestimados.