El ministro de Fomento, José Blanco, señaló que ante la situación de crisis, su departamento va a elaborar un plan para acelerar la realización de obras públicas que genere empleos directos e indirectos. Blanco, que compareció ante la Comisión de Fomento del Congreso por primera vez, avanzó además que convocará una conferencia sectorial para abordar con las comunidades autónomas la revisión del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) prevista para este año.
El ministro se comprometió a acelerar la ejecución de obra pública que "favorezca la actividad y liquidez de las empresas y contribuyan la creación de empleo en estos momentos de dificultad". A juicio de Blanco, tienen "especial importancia" las políticas de inversiones en infraestructuras y transportes de Fomento, porque "difunden sus beneficios ampliamente en el tejido económico", y generan "el tan necesario" empleo directo e indirecto, teniendo un papel fundamental para la modernización y cohesión territorial del país.
Para el ministro, esta es la forma de contribuir "no sólo a la crisis económica" de ámbito internacional, sino que además "debemos ser capaces de situar a nuestro país en una mejor posición competitiva". Con motivo de este plan de aceleración se va a dar un impulso a las obras de carreteras que se encuentran en ejecución, con 60 actuaciones por un importe de 600 millones de euros. También se van a impulsar una serie de medidas adicionales en el marco de los diferentes programas que el Gobierno ha presentado para combatir la crisis y fomentar el empleo.
Blanco anunció que en los próximos meses se van a abordar tres programas intensivos en utilización de mano de obra y con impacto social. El primero el plan de accesibilidad en los servicios ferroviarios, el segundo la mejora y modernización y reforma de las estaciones de ferrocarril y un programa de limpieza e integración ambiental de los accesos del ferrocarril a las grandes ciudades.
AVE
El desarrollo de la red ferroviaria de alta velocidad prevista en el desarrollo del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) 2005-2020, continúa siendo una de las mayores prioridades del Gobierno, según reconoció Blanco. Sobre el AVE gallego, apostó por incluir a Lugo en la red de alta velocidad
ferroviaria y reiteró su intención de estudiar alternativas
para impulsar la conexión con la Meseta.
El ministro señaló que en esta legislatura se va a continuar con el gran esfuerzo inversor en la alta velocidad, de forma que en el 2010 España sea el primer país del mundo en kilómetros en obras de este tipo, y que en el 2012 se va a ser el primer país del mundo en kilómetros en servicio.
Esto va a permitir que el 55 por ciento de la población se sitúe a menos de 50 kilómetros de una estación de alta velocidad. La respuesta de los ciudadanos, según Blanco, a las mejoras de los trenes, ha sido "espectacular", ya que el número de viajeros en trenes de alta velocidad ha pasado de 9 millones en 2007 a más de 16 millones en 2008.
Los beneficios de la alta velocidad queda demostrada, según el ministro, con la reducción de tiempos de más de una hora de viaje en las relaciones entre Madrid y diversas ciudades del Norte de España, y de dos horas en las relaciones entre Galicia y Cataluña, o de siete horas y media de ahorro en el trayecto entre Barcelona y Málaga.