El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se reafirma en su intención de derogar el decreto del gallego en la enseñanza. El popular quiere que en Galicia impere el bilingüismo cordial y la libertad lingüística, y se compromete a buscar el “consenso” en esta materia. Así lo ha destacado en una entrevista en “Protagonistas” de Punto Radio, en la que también ha apostado por la promoción del gallego como una “forma de nuestra cultura propia”, aunque aclaró que “una cosa es promover un idioma, y otra imponerlo”.
La Xunta consultará en breve a los padres sobre la “lengua materna” en la que quieren que sean educados sus hijos y sobre las materias troncales. Una vez recopilada esa información, Feijóo anuncia que presentarán su proyecto de decreto del gallego en la enseñanza.
Un gesto que vislumbra por donde va a discurrir su política lingüística del nuevo Gobierno es el anuncio de que se modificará la Ley de Función Pública para que los opositores elijan el idioma en el que quieren hacer el examen. Lo que no significa, según el popular, que no se exija unos mínimos conocimientos del gallego a esos profesionales. Un cambio que no apoyan los sindicatos. De lo que se trata, explica, es de no obligar a un médico, a un ingeniero o a un arquitecto que quiera trabajar en Galicia a hacer el examen en gallego. Esta opción no implica que, una vez superada la prueba de conocimiento, no se les exija que acrediten su conocimiento de la lengua.
CRISIS EN EL SECTOR LÁCTEO
Por otra parte, Alberto Núñez Feijoo, se ha referido también, en Punto Radio, a la crisis que vive, en estos momentos, del sector lácteo. El presidente de la Xunta asegura que el Ministerio del Medio Rural no ha protestado en condiciones en Europa para frenar la entrada de leche foránea.
En cuanto al Expediente de Regulación de Empleo que plantea Leche Pascual en la fábrica de Outeiro de Rei, en Lugo, que dejará a su suerte a 155 trabajadores, Alberto Núñez Feijóo teme que la factoría acabe cerrando y mira hacia otro Ministerio, el de Trabajo ya que, recalca, es el responsable de resolver el expediente al tratarse de una empresa con centros en varias comunidades. De lo que está en manos de la Xunta, el presidente recordó que la Administración ha permitido “inyectar” 70 millones de euros al sector a través de “créditos puente”.
También ha hablado el presidente de su política de “austeridad”. Feijóo ha reiterado su intención de que este ejecutivo salga más barato a los gallegos que el anterior. Prueba de ello, dice, han sido la reducción de altos cargos y consellerías. Y, hablando del bipartito, ha aprovechado para arremeter contra lo que él califica de tendencia al lujo de los socialistas y nacionalistas en la Xunta, en plena crisis. Cree que el gobierno anterior “vivía por encima de sus posibilidades” y no se daba cuenta del “enorme esfuerzo” que tenían que hacer las familias para llegar a fin de mes.
Con la mirada puesta en Madrid, el presidente de la Xunta espera que, a partir de ahora, los contactos con el Ministerio de Fomento sean más fluidos. Núñez Feijoo reconoce que las relaciones con el actual ministro, José Blanco, no han sido demasiado buenas porque el socialista defendía, a su juicio, erróneamente, la gestión de la anterior ministra, Magdalena Álvarez. Si Blanco quiere “hablar en serio” de las infraestructuras para Galicia, Feijoo estará “a su disposición”.
Precisamente de infraestructuras, además de financiación autonómica y voto emigrante en urna hablará Alberto Núñez Feijoo con el presidente del Gobierno en una reunión que espera se celebre después de las elecciones europeas.