El periodista ourensano Alfonso Sánchez Izquierdo, que asumirá el cargo de director xeral de la CRTVG -está previsto que este jueves sea aprobado en el Consello da Xunta-, tendió la mano a los diputados y a los ciudadanos para mantener "interlocución e diálogo" en su futuro cargo. Lo explicó en su intervención en la Comisión Institucional, donde compareció en cumplimiento de la Lei de Transparencia de forma previa a su nombramiento efectivo, que abandonaron en diferente momento BNG y PSdeG, no como crítica a él mismo, sino porque interpretan que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, no ha cumplido su compromiso de buscar en consenso en esta materia.
Sobre este asunto, el candidato a dirigir el ente autonómico consideró "non aceptable" que se diga que miente alguien, "menos en referencia ao presidente da Xunta", cuando "non é realidade". Admitió que pudo existir alguna "mala interpretación dalgún dato", pero negó que se haya mentido de esta forma que, a juicio del diputado popular, Pedro Puy, responde a una "exquisita elegancia" y confirma que "o presidente da Xunta non mentiu" cuando dijo que habían existido "consenso" y conversaciones entre Izquierdo y el líder del PSdeG, Manuel Vázquez.
Al margen de los desencuentros entre grupos, que el futuro director de la CRTVG interpretó como algo normal en la casa de los gallegos, dado que "como en calquera casa pode suceder que entre os fillos existen máis ou menos discrepancias", Sánchez Izquierdo expuso, inicialmente, los retos que se marca para el ente público. Éstos parten de afrontar la "converxencia dixital", de que el marco legal de la Radio Televisión de Galicia sea reformado del modo "máis urxente e breve posible" y que éste garantice unos medios de comunicación públicos "autónomos, como garantía da transparencia e de independencia informativa".
En este contexto, manifestó su disposición personal a "intentar xestionar da mellor maneira posible a transición" de los medios públicos hasta la aprobación de la nueva ley que será, eso sí, "cando este Parlamento de Galicia así o decida".
Hizo un repaso por su trayectoria, se definió como "galego, de crianza, de convicción e de residencia en Ourense y aludió a un "triplo obxectivo" para el ente, que parte de cumplir su misión y de los principios generales de la programación, buscar la "cota máis ampla de interlocución, consenso e entendemento coas forzas políticas e sociais de Galicia", así como de los trabajadores y telespectadores y hacer "da mellor forma desexada a transición" hacia el nuevo marco legal. Se comprometió con la "calidade, pluralidade e obxectividade dos valores democráticos e sociais", el "respecto á proporcionalidade da representación" de fuerzas políticas y grupos representativos de la sociedad y con la "transparencia e accesibilidade" a los ciudadanos.
Una vez tome posesión del cargo, quiere conocer en profundidad la realidad interna de la CRTVG. A partir de ahí, como primer cometido, aplicará la austeridad formando un "novo, reducido e axustado equipo de xestión" con el que incorporará a "xóvenes profesionais, mulleres e homes", que aprovechen "as máximas sinerxias creativas internas e as potencialidades externas". Luego comparecerá ante el Consello de Administración y convocará a los representantes de los trabajadores y en tercer lugar encargará una "auditoría de xestión e proxección" a corto y medio plazo para disponer de los datos que permitan analizar la disponibilidad presupuestaria. Después, convocará a las asociaciones empresariales del sector audiovisual.
"O control e rigor económico, xunto ao aproveitamento das sinerxias produtivas da Radio e a Televisión de Galicia, teñen que ser o eixo dun renovado e moito máis reducido equipo directivo", aseveró, al tiempo que apeló a elevar la "producción propia, produtividade, mellora da calidade, contención do gasto, austeridade, eficacia e eficiencia".
Plantea al sector audiovisual gallego más "proxección e competitividade" exterior para "reducir as súas cotas de dependencia interna" y afirma que los medios públicos irán por la senda de la "normalización e promoción da nosa lingua e cultura" tanto en la comunidad como en los principales países de la emigración gallega.
A la sugerencia del PSdeG, que lo instó a no aceptar ser el "candidato imposto" por el PP, Sánchez Izquierdo respondió afirmando que su decisión es "moi reflexionada", que es desde el punto personal y profesional "altamente complexa, comprometida e esixente" y criticó que el debate no se haya centrado "no plan que teño" para la CRTVG.
Asimismo, dijo a los socialistas que las sugerencias que plantearon, de autonomía e independencia de los medios, atención al público infantil y juvenil, la defensa del idioma o ser el moto del sector audiovisual, entre otros, son "absolutamente asumibles" por la gestión que tiene prevista.
UNILATERALIDAD Y TRILERISMO
Los grupos de la oposición abandonaron la sala en la que se desarrollaba la sesión en diferente momento. Los primeros en hacerlo fueron los nacionalistas, cuyo portavoz, Carlos Aymerich, explicaba que esta decisión nada tenía que ver con Sánchez Izquierdo, al que trasladó su respeto y del que dijo que su marcha no tenía nada que ver con él. "Será a súa xestión e traballo a que determine a opinión que o BNG se forme", aseveró.
Los nacionalistas plantearon una cuestión de orden criticando que la convocatoria de esta reunión urgente de la comisión fue previa a la propuesta del Consello da Xunta de éste nombre para tal cargo, de ahí que considere que se está efectuando una "instrumentalización partidaria do Parlamento. En vez dunha presidenta temos unha delegada do goberno", recriminó.
Afirma que es un nombramiento "unilateral" del PP y justificó que si el BNG abandonó la comisión es porque no va a participar en este tipo de acciones. "Nós non seremos cómplices dun paripé", dijo. Criticó la "carencia de principios" de los populares y reprochó que en la pasada legislatura se aprovecharon de la muerte de Lois Obelleiro, integrante del consllo de administración de la CRTVG por parte del BNG, e impidieron que se renovara este puesto.
El PSdeG, por su parte, escuchó la intervención de Sánchez Izquierdo y utilizó su turno para explicar, de diversos modos, que Feijóo había "incumprido compromisos". El diputado José Manuel Lage Tuñas incluso definió como "trilero político" al presidente gallego, al que acusa de embarcar a Sánchez Izquierdo en una "misión imposible". Negó la existencia de "consenso", pese a que los populares insisten en que hubo tal acuerdo. "Núñez Feijóo non pode decidir, o consenso é decisión do PSdeG", aseveró, alegando que lo que están haciendo los populares es "como se queren decidir con que moza teño que bailar".
Los socialistas centraron también su mensaje en las críticas a Feijóo, al tiempo que manifestaban su "respecto á traxectoria" de Sánchez Izquierdo, si bien dejaba claro que "non apoiamos o seu nomeamento". "O PSdeG vaise da comisión en sinal de protesta", explicó al concluir su turno de intervención.
"NON É UN CHEQUE EN BRANCO"
Desde el grupo popular, el diputado Pedro Puy atacó a las críticas procedentes del PSdeG, pues José Manuel Lage Tuñas definió a Feijóo como un "trilero político". Éste respondió alegando que resultaba más afín a un trilero la actitud de la oposición, pues "botan o engano e a correr". Reiteró que él mismo negoció con los socialistas el acuerdo que dice que hubo e incluso apuntó que hubo una "folla de ruta" que se marcaron ambos, que iba desde el nombramiento del Consello de Administración -ya fue incluido en el orden del día del pasado pleno, aunque luego se aplazó-, concertar el nombre del director general y fijar actuaciones en materia económica, de personal e informativas, fundamentalmente.
Por estos hechos, interpreta que la oposición es "curiosa" y opina que está aplicando la estrategia parlamentaria del "filibusterismo", que consisten "atrancar calquera iniciativa do goberno". Puy elogió la trayectoria de Sánchez Izquierdo y consideró que reúne los requisitos necesarios para asumir la dirección de los entes públicos, aunque le advirtió de que el apoyo del grupo popular a su nombramiento "non é un cheque en branco". Le piden que aplique las medidas contempladas en "esa guía", afirmando que si no lo hace, le retirarán su apoyo.