El Consello de la Xunta dio el visto bueno al nuevo decreto de Educación Infantil que regulará el currículo para esta etapa formativa, que va de los cero a los seis años. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, destacó que la iniciativa aprobada soluciona un "baleiro" de dos años en la materia, y destacó que la flexibilidad, la no discriminación y la corresponsabilidad serán los ejes del decreto.
El nuevo currículo está dividido en dos ciclos: uno para niños y niñas de 0 a 3 años y otro para el período de 3 a 6 años. En este segundo caso, el decreto incluye la enseñanza de Religión, sobre la que Núñez Feijóo destacó que respetarán los derechos de alumnado y sus familias para que non suponga discriminación alguna. Así, al inicio de cada curso, los padres o tutores de los alumnos decidirán si desean o no que sus hijos acudan a estas clases.
El presidente de la Xunta también hizo hincapié en la corresponsabilidad, destacando que "a educación non é só unha cuestión dos docentes" sino también de las familias. En este sentido, está previsto que se habiliten mecanismos para favorecer la participación de los padres de una forma más directa y con una mayor implicación, con "reunións periódicas" para favorecer las prácticas de tutoría.
El documento entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de Galicia (DOG). Desde la Xunta destacan el esfuerzo de la Consellería de Educación e Ordenación Universitaria para aprobar la nueva normativa antes de la finalización del actual curso escolar.
Los métodos de trabajo se basan en las experiencias, las actividades y el juego, asegurándose de que se apliquen en un "ambiente de afecto e confianza para potenciar a autoestima e a integración social", según recoge el texto. Asimismo, hace especial hincapié en la necesidad de contemplar la diversidad del alumnado, adaptando la práctica educativa a sus características personales, necesidades, intereses y capacidades.
OBSERVACIÓN DIRECTA
Por lo que respecta a las técnicas de evaluación, la observación directa y sistemática será el principal método, con una evaluación global, continua y formativa que persiga identificar el aprendizaje adquirido y el ritmo de la evolución. Además, los docentes deberán hacer autoevaluaciones sobre su práctica educativa.
Finalmente, desde la Consellería de Educación resaltan que las actuaciones que se derivan del decreto no supondrán un incremento en el gasto presupuestario ya consignado para ese apartado.