El ministro de Fomento, José Blanco, se ha comprometido en el Senado a "impulsar" la autovía A-56 entre Ourense y Lugo "con la mayor celeridad posible y contando con los recursos necesarios". El ministro aseguró que "habrá dotación presupuestaria" para que todos los tramos estén licitados y en obras en 2010.
Blanco respondía así a una pregunta del senador del BNG, Xosé Manuel Pérez Bouza, que se interesó por conocer el "compromiso político" que Fomento tiene con una infraestrutura que el nacionalista calificó de "fundamental para artellar as comunicacións da Galiza anterior" y que, recalcó, "acumula un retraso considerábel". Por ello, Pérez Bouza reclamó al ministro que se concreten las dotaciones presupuestarias para esta autovía, así como los plazos previstos para su finalización que, en opinión del BNG, no debería ir más allá de 2011.
En su respuesta, José Blanco comprometió la fecha de 2010 para que todos los tramos estén en construcción y recordó que a finales de mayo la Dirección General de Carreteras aprobó una partida de 3'6 millones de euros destinados a pagar las expropiaciones del último tramo contratado, de modo que las obras en este trecho puedan comenzar este mismo verano. El senador nacionalista valoró "positivamente" la respuesta del ministro pero lamentó que el titular de Fomento no concretase la fecha prevista para la entrada en funcionamiento de la A-56.
Pérez Bouza también reclamó a José Blanco que se aborde un cambio del trazado de la autovía en su entrada a la ciudad de Ourense, concretamente en Cudeiro y en el barrio da Ponte, por entender que el proyecto actual "provocaría unha grave afección social e non contribuiría a unha axeitada rede de comunicacións en Ourense". El senador señaló que ésta es la opinión "unánime" de ayuntamiento y otras organizaciones sociales y políticas, pero que pese a ello, los anteriores responsables de Fomento se negaron a atender la petición.
Blanco se comprometió a "estudiar" cualquier propuesta de mejora de la infraestructura viaria pero apuntó que es "incompatible" la exigencia de plazos con la del cambio del trazado. Pérez Bouza dio una buena acogida a esta respuesta pero recordó al ministro que "o cambio do trazado non pode ser utlizado como unha escusa para unha nova demora".