El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció hoy que intentará aplicar una "política coherente" y, por ello, ofrecerá a la oposición la posibilidad de formar parte de la "comisión de seguemento" de las infraestructuras, entre el Gobierno gallego y el Estado. Así lo manifestó tras la reunión del Consello da Xunta, donde recriminó que "a nós non nos deixaron estar", a pesar de que en su opinión es "un tema que non só afecta ao goberno", sino también a las demás "forzas políticas".
Feijóo se refirió también al objetivo que se ha marcado el ejecutivo autonómico -que cuenta con el respaldo unánime del Parlamento- de reclamar el traspaso de las competencias de la AP-9 y la AP-53 y la inversión necesaria para ampliaciones, para aplicar una "política de peaxes diferente" que sea "máis barata, flexible", que permita "aumentar os tráficos e a seguridade vial". Según el criterio del presidente estas vías "aumentarán o seu valor" si pasan a manos de la comunidad, que así podría negociar con la concesionaria de forma directa "o que sexa oportuno".
Respecto a la decisión del Gobierno central que, en el año 2000, gobernado por el popular José María Aznar, prorrogó hasta 2048 la concesión de la AP-9 -que en 2003 fue privatizada-, Feijóo fue crítico porque "o diñeiro que ingresou o Estado" mediante esta prórroga "debera estar invertido en Galicia e non se fixo". Según el presidente gallego, "o compromiso era investir" el dinero en la conexión del AVE por la Meseta, matizó.
La prioridad en materia de traspasos es la AP-9, que "segue sendo a columna vertebral" de la comunidad. "Esa é a gran transferencia en materia de autoestradas", manifestó Feijóo, quien consideró que el tramo de la AP-53 entre Santiago y Dozón es "o outro fleco". El objetivo, dijo, son "as dúas".