El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan
Ramón Quintás, consideró "razonable" que las entidades financieras que van a
ser solventes en los próximos dos o tres años, en lugar de sufrir una
intervención, reciban ayudas que luego el Estado pueda recobrar. "Jamás
pediría que se ayudase a una entidad no viable", señaló Quintás, quien apostó
por que el Estado apoye a aquellos bancos o cajas que puedan ser solventes pero
que incumplan la obligación de tener un activo un 8% superior al pasivo, lo que
con la regulación actual supondría una intervención.
Según Quintás, un 20%
del sistema bancario español puede incurrir en ese problema, por lo que en su
opinión el nuevo Fondo de Regulación y Ordenación Bancaria (FROB) debería servir
para dar ayudas a estas entidades que después el Estado pueda recobrar, así
seguirán funcionando y entonces "el problema sería al final muy
manejable".
En su opinión el FROB tiene que ser diseñado con la mente de un
gestor, es decir, que sea flexible y no cuente con la "rigidez de un
funcionario", ya que hay que buscar minimizar el coste público.
Por otra
parte, Quintás advirtió de que no se puede pensar sólo que la reestructuración
bancaria tiene que ser a través de fusiones, porque "hay otros métodos más
accesibles", y por eso a las que se les ayude hay que forzarlas para que se
preparen "magníficamente" para después de la crisis.