La Policía Nacional detuvo en A Coruña a un hombre de 36 años como presunto autor de abusos sexuales a una menor de edad en repetidas ocasiones desde el pasado 4 de junio. La joven, de 13 años, acostumbraba a coger el autobús urbano para desplazarse a su domicilio, por lo que el varón aprovechaba el trayecto para someterla a tocamientos y roces. Cuando ella se bajaba, el acusado también lo hacía, persiguiéndola y observándola durante el camino a su casa. La situación se repitió en varios ocasiones hasta que un día la madre de la joven la esperó en la parada e increpó al hombre, consiguiendo que no volviera a molestarla. Con todo, el detenido siguió abusando de otras chicas en la misma línea de autobús.
Así, el pasado diez de junio, cuando la menor caminaba por una calle del centro coruñés, reconoció a su agresor en la acera contraria y se puso en contacto con su padre, quien decidió alertar a los agentes. Una patrulla de la policía se desplazó al punto pero, a su llegada, la chica ya había perdido de vista al individuo.
Con todo, la joven descubrió con ayuda de una amiga el lugar en el que trabajaba el acusado y acudió hasta el punto con su padre. Además, se lo comunicó a los funcionarios, que lograron arrestar al presunto culpable en su puesto de trabajo.