La Xunta confía en que el nuevo modelo de financiación autonómico cuente con un fondo adicional suficientemente dotado para repartir entre las comunidades con una renta inferior al 90% de la media, pues asegura que no aceptará un sistema insolidario que consolide ciudadanos de primera y de segunda, en función de donde tengan fijada su residencia.
La Consellería de Facenda alude al consenso existente en Galicia para defender el principio de igualdad, que implica que, ante el mismo esfuerzo fiscal, la calidad de todos los servicios debe ser homogénea en todo el territorio. El Gobierno gallego constata que en este momento queda mucho por trabajar y hablar para garantizar un modelo como el que defiende, de ahí que descarte su interés por establecer negociaciones con prisas dado que interpretan que esto podría llevar a cerrar en falso las conversaciones.
El principio de igualdad entre territorios es otro de los elementos que demanda la Xunta de Galicia. Eso sí, Facenda reitera su intención de seguir negociando con el Gobierno central con lealtad, aunque con firmeza. El problema para el Gobierno gallego no son las fechas, sino contar con un sistema de financiación autonómica en base a los principios de suficiencia, igualdad y autonomía financiera.