Los tres grupos políticos con representación en el Parlamento
de Galicia aprobaron por unanimidad una proposición no de ley -impulsada
por el BNG y transaccionada para incorporar una enmienda del PP- con la que
según el portavoz del BNG, Carlos Aymerich, se pretende “apoiar ao goberno
galego para que reclame ante o goberno central os cartos comprometidos para a
Lei de Dependencia”.
En la proposición aprobada se insta a la Xunta a exigir al Ejecutivo estatal
la transferencia a Galicia de 80 millones de euros adicionales, comprometidos en
un protocolo firmado entre el anterior gobierno autonómico y lo que hoy sería el
Ministerio de Sanidad y Políticas Sociales.
Por otro lado, también se pide a la Xunta que “execute” las acciones y
programas relacionados con dependencia que se financiarán con cargo al fondo de
400 millones que el Estado destina a actuaciones en materia de políticas
sociales dentro del PlanE, y en el que a Galicia le corresponden 32 millones.
Aymerich resaltó que en esta cuestión hai “certa urxencia” ya que todos los
proyectos deberán estar ejecutados a 31 de diciembre de 2009 para poder ser
certificados ante el Gobierno central en el primer trimestre de 2010 o de lo
contrario “perderánse os cartos”.
El nacionalista apuntó que el bipartito ya dejó formalizado el convenio
necesario para recibir estos fondos e identificados los destinos de los mismos.
“O actual goberno pódeo cambiar, pero se o quere facer, que o faga rápido”
puntualizó.
Tras negociar la enmienda del Partido Popular, el texto final de la
proposición aprobada también incluye reclamar al Gobierno español que transfiera
a Galicia un total de 440 millones de euros en 2010 para desarrollar la Ley de
Dependencia, tal y como el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo,
solicitó al líder del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero en su
reunión del lunes en Madrid.
La propuesta también apunta la necesidad de que se apruebe un sistema de
finaciación “estable” para la Ley de Dependencia, de manera que los fondos
transferidos cada año no dependan de la negociación que se lleve a cabo en cada
ejercicio.
DISCREPANCIAS
A pesar de la unanimidad en la votación final, la discusión de la proposición
dejó algunas discrepancias y críticas entre los grupos. Así, el portavoz del PP,
Antonio Rodríguez Miranda, se opuso a que el texto hablase de “continuar as
actuacións iniciadas polo bipartito” al considerar que lo único que hizo el
gobierno anterior fue “poñer por escrito as actuacións e formalizalo co Goberno
central”. “O que hai que pedir é que se leve a cabo a execución desa planificación, non
que se continúe unha actuación que non se comezou, porque ata agora non se
iniciou nada” afirmó el popular.
Tras esta intervención, Aymerich ironizó con la “alerxia aos papeis” de
Rodríguez Miranda, y apuntó que “cando se asina algo hai un traballo detrás,
moitas veces o máis difícil, polo que dicir que o goberno anterior non fixo nada
non é certo”. “O que queremos é que agora vostedes executen, gobernen e actúen”
dijo a los populares el diputado del BNG, que defendió que su formación “si
gusta dos papeis” porque “as formas son garantía do fondo das cuestións”.
Desde el grupo del PSdeG, la diputada Beatriz Sestayo, acusó a Rodríguez
Miranda de haber hecho un “discurso de excusas”, y subrayó que en el tema de las
inversiones “o importante, ademais de obtelas, é saber como xestionalas”.
“A financiación é para algo, para desenvolver políticas, por favor, definan
cales son as súas” reclamó la socialista, que afirmó que la Ley de Dependencia
es para la actual Xunta de Galicia “un absoluto enigma, e descoñecen os mínimos
elementos para desenvolvela”.
También hubo discrepancias respecto a las cifras. Rodríguez Miranda señaló
que tras leer repetidamente el protocolo firmado por el bipartito y el
Ministerio “non fun quen de atopar ese compromiso de 80 millóns” que reclaman
los nacionalistas.
El portavoz del BNG explicó al popular que esa financiación adicional se
obtiene de un cálculo aclarado entre Ministerio y Gobierno autonómico, y que la
propia ministra ratificó tras la firma del protocolo que a Galicia le
correspondían 100 millones suplementarios, de los que 20 millones ya fueron
percibidos en 2008, y los 80 restantes corresponden a los que deben ser
reclamados este año. Cifra que, según Aymerich, “coincide precisamente co burato
orzamentario atopado pola directora xeral Susana Abella en materia de
Benestar”.