El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció que se reunirá con sus homólogos en Asturias y Castilla León para intentar trasladar al Gobierno central una postura única del Noroeste peninsular en materia de financiación. Con el dirigente socialista asturiano, Vicente Álvarez Areces, mantuvo diversas reuniones telefónicas, según apuntó, y con el castellano leonés, Juan Vicente Herrera (PP) se reunirá el próximo 1 de julio.
Feijóo manifestó esta intención en su comparecencia en el pleno del Parlamento, para explicar las claves de la reunión mantenida con el presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, el lunes de la pasada semana. En un debate en el que la oposición exigió más concreción en la propuesta que trasladará al ejecutivo central, Feijóo abogó por un modelo que aporte "suficiencia no tempo" y afirmó que antes de firmar un acuerdo al respecto informará a los grupos de la oposición del mismo, si bien resumió la situación actual respecto a la negociación con dos palabras: "preocupación e incerteza".
El presidente gallego defiende el concepto de que el concepto de "solidariedade" no puede asimilarse con una "inxustiza", algo que trasladará a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, en la reunión que mantendrá la próxima semana con ella para avanzar en las negociaciones sobre financiación. A Zapatero le reprochó que admita en Cataluña que esta comunidad obtendrá una financiación "por riba da media do resto de España", cuando se trata de un país que tiene AVE y una terminal internacional, mientras Galicia carece de ambas cuestiones. La hoja de ruta de Feijóo será, según él mismo manifestó, el acuerdo parlamentario unánime, la "defensa dos intereses de Galicia" y una "atitude responsable" que permita celebrar los "cumprimentos" y alertar de los "incumprimentos".
PRESIONES ESTATALES
Las posibles presiones que PSOE y PP estatales puedan ejercer sobre sus partidos en Galicia para decir sí a un acuerdo de financiación autonómica que realmente no beneficie a la comunidad fue descartado por ambas partes. El presidente gallego sugirió a la oposición que "non se preocupe polos colegas do meu partido -en alusión a los presidentes de las comunidades de Madrid y Valenciana-, que nin me comprometen nin me vinculan".
Dijo esto tras ser acusado por los nacionalista de entrar en contradicción con "Aguirre e Camps". De hecho, Carlos Aymerich, el portavoz del grupo parlamentario del BNG, pidió a Feijóo que aclarase qué votarían los diputados gallegos que están en el Congreso de los Diputados si el modelo de financiación beneficia a Madrid y Valencia pero perjudica a Galicia.
El presidente del grupo parlamentario socialista, Manuel Vázquez, exigió más concreción en la propuesta que llevará el dirigente gallego a Madrid, al que señala que "non nos pida que lle deamos un cheque en branco no que non sabemos que vai escribir". Considera que Feijóo ha de mostrar al Parlamento gallego "a táboa reivindicativa de Galicia" en las negociaciones con el Gobierno central. Manuel Vázquez asegura que "concorda" con la idea de Núñez Feijóo de que la negociación del modelo de financiación autonómica "está empezando" y afirmó que "o que teña présa que espere". En resumen, dice apoyar al presidente, aunque le exige datos sobre la propuesta gallega.
También desmarcándose del debate estatal, Vázquez afirmó que el PSdeG "vai defender os intereses dos homes e mulleres deste país", pese a que a Feijóo duda de que mantenga su "apoio ata o final", pues interpreta que el PSOE obligará a beneficiar a los "24 deputados do Partido Socialista Catalán".
Por otra parte, los nacionalistas critican que la Xunta no ha efectuado un cálculo de lo que cuesta "a prestación de servizos e o exercicio de todas as competencias" del Gobierno gallego, algo que señala que sí hicieron otras comunidades como Castilla y León.
LA REUNIÓN
En la reunión matenida por Feijóo y Zapatero el dirigente autonómico propuso que de no existir un acuerdo para modificar el modelo de financiación autonómica, se mantenga el vigente, aunque sugirió dotarlos de fondos adicionales para garantizar los servicios. Feijóo había visto con buenos ojos los sub-fondos que incorpora el modelo propuesto para las comunidades que no alcanzan el 90% de la renta media estatal, así como para las que presenten un crecimiento poblacional por debajo del promedio de España.
El presidente gallego sostiene que queda mucho por trabajar para negociar la nueva financiación. El acuerdo parlamentario unánime en esta materia -la propuesta que lleva el presidente del Gobierno gallego a los encuentros con el ejecutivo central- se basa en que tengan peso cuestiones como el envejecimiento poblacional, la dispersión o los gallegos en el exterior. Otro criterio es que Galicia mantenga un porcentaje de financiación similar al actual, de modo que no pierda peso en el conjunto estatal.