La CIG, CUT y los cuatro comités provinciales de la empresa pública Servizos Agrarios Galegos (Seaga) anunciaron en Santiago que la "intensidade" de las movilizaciones de los trabajadores "aumentará moito" en los próximos días, si la Consellería de Medio Rural no se aviene a recibirlos para aclararles cuál va a ser el futuro de la entidad.
Así lo expuso en rueda de prensa el representante de la CIG Paulo Rubido, quien aprovechó para hacer un llamamiento a los sindicatos CC.OO., CIG, CSIF y UGT, que el pasado miércoles protestaron por la contratación de personas para la lucha contra incendios durante la campaña de máximo riesgo de las listas de Seaga, reivindicando que el servicio se cubra con trabajadores de las listas de la Xunta (Pladiga). "Non queremos movilizacións, senón unidade", manifestó Mario Díaz, del sindicato CUT,. quien reclamó "os mesmos dereitos" para todos los trabajadores antiincendios, teniendo en cuenta que la mayor parte de los operarios de Pladiga trabajaron en Seaga, y viceversa.
En este sentido, Rubido reclamó a las centrales sindicales alineadas con la defensa de los operarios del Pladiga que "lembren" que Seaga "ocúpase de máis servizos" que el de extinción, como la limpieza de márgenes viarios, ríos y plantaciones forestales, la gestión del centro de llamadas de Información ao Agro Galego (CIAG) y la certificación e identificación animal.
El representante de la CIG avanzó que si el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, no les recibe antes de que arranque la campaña de máximo riesgo de fuegos forestales el próximo 1 de julio, las protestas de los trabajadores "serán máis contundentes", por lo que "xa non se limitarán a convocar só un día de folga", en referencia al paro del pasado jueves 11 de julio. Para dejar constancia a la Administración de esta demanda, la presidenta del comité de Seaga en A Coruña, María Rodinho, explicó que mañana mismo llevarán al registro de la Xunta una instancia formal para pedir una cita con el responsable de la cartera autonómica de la que depende la empresa pública. En este encuentro, los sindicatos pretenden plantear sus reclamaciones laborales y pedir la readmisión de los cerca de 150 trabajadores "despedidos" de los servicios de extinción y del personal de asistencias técnicas tras la toma de posesión del nuevo gobierno.
Teniendo en cuenta que la empresa dispone de 750 empleados, sumando cerca de 2.000 temporales más para reforzar la plantilla durante la campaña de fuegos forestales de verano, Rodinho insistió en que la Xunta debe aclarar, entre otros aspectos, cuáles serán las nuevas encomiendas de la sociedad y "se vai seguir existindo o servizo de prevención de incendios e de valorización do monte".
"ACÁBASENOS A PACIENCIA"
"Somos responsables, pero acábasenos a paciencia", zanjó Rubido, quien reclamó que la "boa disposición" de Juárez para dialogar con las organizaciones sindicales les lleve "a sentarse nunha mesa para falar" con la máxima urgencia.
En cuanto a la manifestación del pasado 11 a la que asistieron más de 300 operarios, María Rodinho evaluó la concentración como "un éxito", teniendo en cuenta "os medos lóxicos" del personal, con contratos eventuales "no 100% dos casos". En este sentido, denunció que la empresa "estivo chamando ós traballadores dende o luns 8 para que dixesen se ían facer ou non folga". Además, la representante del comité de empresa de A Coruña aseguró que la dirección remitió el día antes de la concentración mensajes de móvil a varios operarios que "amosaran a súa vontade de asistir á manifestación", informándoles de que al día siguiente debían pasar el reconocimiento médico. Según afirmó María Rodinho, esta práctica afectó a "45 traballadores en Ourense e a 25 en Lugo".
Por otra parte, la representante de CIG reclamó que se regulen las horas de descanso del personal responsable de las bases helitransportadas, "tendo en conta que son os que atenden os lumes máis grandes e perigosos".