La Policía Nacional ha logrado desmantelar un laboratorio de transformación de cocaína instalado en un trastero de un inmueble del barrio coruñés de O Ventorrillo, en el marco de una operación que se salda con 16 detenidos y en la que se han incautado más de seis kilos de cocaína y nueve de hachís.
Las investigaciones arrancaron a comienzos de marzo, después de que el vecindario alertase a los cuerpos de seguridad ante el constante trapicheo de drogas que se daba en la zona. En el transcurso de un dispositivo rutinario de prevención, agentes pertenecientes a la Brigada Provincial de la Policía Nacional comprobaron la existencia de un piso sospechoso en el barrio coruñés, hasta el que acudían habitualmente individuos a comprar o recoger sustancias estupefacientes para su posterior distribución en locales públicos de la zona.
Ante la posible existencia de un punto negro de tráfico de drogas, el cuerpo de seguridad estableció numerosos dispositivos de vigilancia en el marco de la 'Operación Primavera', lo que permitió identificar a la persona que vivía en el interior de esta vivienda y a sus clientes. Así fue como el pasado miércoles, día 17, los agentes lograron interceptar a dos individuos que salían del edificio incautándoles unas 2.000 dosis de cocaína, unos 400 gramos.
A continuación, los investigadores lograron arrestar a los demás implicados, después de practicar varios registros en los domicilios de éstos y en varios locales de O Ventorrillo.
En el trastero de la vivienda del presunto cabecilla de esta red de distribución, los agentes se encontraron con un laboratorio que contaba con todos los medios técnicos y con los productos químicos necesarios para transformar la cocaína, interviniendo cerca de seis kilos de cocaína -unas 25.000 dosis- y con nueve kilos de hachís, con un valor cercano a los 100.000 euros en el mercado. Además, el encargado de preparar la droga disponía también de dos básculas de precisión, sustancias químicas para cortar la coca, una prensa para su empaquetado, tres pistolas, una escopeta de cañones recortados, numerosa munición y 45.000 euros y otros útiles relacionados con esta actividad delictiva.
En los registros domiciliarios del resto de implicados los agentes se incautaron de otros 400 gramos de cocaína -unas 2.000 dosi--, de otro tanto hachís, dos cámaras de fotos y de otros efectos. Con la desarticulación de este punto negro de tráfico de drogas, la Policía Nacional da por "culminada" la 'Operación Primavera'.