El director xeral de la CRTVG, Alfonso Sánchez Izquierdo, atribuyó hoy a una decisión únicamente "profesional, aínda que opinable" el aplazamiento de la emisión del programa "A Caixa Negra" dedicado al caso de las 'vacas locas', y negó la existencia de motivaciones políticas o de llamadas telefónicas para reclamar la retirada del documental. Asimismo, mostró su "rexeitamento tallante a calquera situación de censura".
"Non aceptaría censura nin sequera no cine para adultos", sentenció Sánchez Izquierdo, que achacó la decisión adoptada por la directora de la TVG, Rosa Vilas, a "criterios estrictamente profesionais" derivados de "balancear datos e barallar a oportunidade das datas". El aplazamiento fue debido al "clima de preocupación" existente por la crisis láctea, que fue recogido de forma informal a través de "múltiples contactos" con agentes del sector, incluidos sindicatos, y que llevó a Vilas a tomar dicha decisión.
Sánchez Izquierdo aludió al "día a día da profesión xornalística" para indicar que muchas decisiones tienen que ser adoptadas sin tiempo suficiente para reposarlas. "Hai que compaxinar a liberdade de expresión coa dinámica de traballo, o sentir das audiencias e a responsabilidade social", argumentó, reiterando que la decisión puede ser "opinable" pero deriva de "tarefas xornalísticas".
El director xeral de la CRTVG respondió de este modo a una pregunta de la diputada del BNG Ana Pontón, quien alertó de que la decisión de no emitir el programa cuando estaba previsto--2 de junio-- "recorda prácticas do pasado". Asimismo, Pontón sostuvo que la posterior emisión --una semana después-- respondió a la "presión mediática" y al hecho de que numerosas personas "xa viran o documental a través de YouTube".
A este respecto, Sánchez Izquierdo aprovechó para indicar que, en tiempos como los actuales, es no sólo "caduco e rancio" aplicar censura en los medios informativos sino "ilóxico". Además, justificó la decisión aludiendo a que no se trataba de una noticia inmediata sino del pasado. "A actualidade é sagrada, por desagradable que resulte", apostilló.
La confirmación del responsable del ente público de que no hubo "chamada ningunha de ninguén" llevó a la diputada nacionalista a acusar a Feijóo de "mentir", lo que fue rechazado tajantemente por Sánchez Izquierdo. "Non digo que non houbera contactos, digo que non houbo chamada telefónica de ningún sindicato", proclamó, descartando los recelos de Pontón de que "a man de Feijóo está detras de todo isto".