El secretario general del PSdeG, Manuel Vázquez, solicitó al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que suscriba un protocolo para garantizar e impulsar las obras pendientes en Galicia similar al alcanzando con el ministro de Fomento, el lucense José Blanco, acuerdo este último que calificó de "leccion de amor a Galicia". El protocolo que reclama el líder socialista tendría como objeto asegurar la realización de la depuradora de Vigo, los hospitales de Vigo, Pontevedra y Lugo, las autovías de Carballo y Celanova y el puerto exterior de A Coruña. Así, continuó Vázquez, "Galicia vería que Feijóo cumple".
Asimismo, propuso al presidente de la Xunta que la comisión de vigilancia y seguimiento del acuerdo con Fomento sea "plural" y cuente con la presencia de todas las fuerzas parlamentarias, analizando la evolución de las medidas en vía parlamentaria. Manuel Vázquez animó a Feijóo a "deixar de ser o presidente das paralizacións" para convertirse en el presidente "dos compromisos institucionais a través de protocolos".
Sobre el acuerdo "histórico" Xunta-Fomento alcanzado el miércoles, el secretario general del PSdeG indicó que revela "que, unha vez máis, as grandes infraestruturas de Galicia as teñen que resolver os socialistas" y resaltó que, "nun momento de grave recesión económica" como el actual, el hecho de que el Gobierno central "poña enriba da mesa 5.000 millóns de euros en dous anos" significa "querer moito a Galicia".
Esa "lección de amor", como la calificó, tiene un "elemento diferencial": José Blanco, al que definió como "persoa histórica para Galicia" e "impulsor, garante e maior compromisario que está tendo este país". "Obras son amores", apostilló, asegurando que el ministro de Fomento tomó una "decisión persoal e política que Galicia ten que saber agradecer", por lo "espectacular" del compromiso que supone.
Preguntado por el hecho de que el Gobierno central hubiese mantenido hasta ahora otra postura, Vázquez argumentó que "o Goberno Zapatero quería a Galicia igual", pero había un "proxecto distinto". En este sentido, afirmó que la anterior ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, no había roto con el proyecto de AVE del PP, del que indicó supondría una velocidad de 200 kilómetros por hora.
El nuevo acuerdo, resaltó, supone reconvertir el proyecto a un "AVE a 300 kilómetros por hora, que chegará a Galicia o máis rápido que pode chegar". Entre llegar en 2013 a una velocidad inferior, Fomento opta ahora por una solución que, según afirmó Manuel Vázquez, conlleva "sacrificar vanidades persoais" pero "deixar un futuro mellor e solvente para este país".
REDUCCIÓN DE PEAJES
Por otro lado, Manuel Vázquez instó también a Feijóo a que presente al Parlamento su plan de reducción tarifaria de los peajes de las autopistas AP-53 y AP-9, una vez estén transferidas a Galicia (la de Santiago-Lalín en primera lugar y la AP-9 más tarde), recordando el compromiso de rebajar los peajes.
Asimismo, exhortó al presidente de la Xunta a "apartar do debate político" las obras licitadas, en fase de ejecución o comprometidas, para que, una vez cumplido ésto, Feijóo pueda ver incrementada su credibilidad.