Conrad Murray, médico personal y testigo de la muerte de Michael Jackson, tendrá que aclarar la relación del artista con los calmantes, a la espera de las conclusiones de la autopsia, si bien se supo que la familia podría pedir una segunda opinión forense.
La imagen de Murray, cardiólogo que atendía al "Rey del Pop" desde hacía tres años, ha quedado cuestionada a raíz de la inexplicable muerte del cantante y ante las sospechas de que alguien habría estado suministrando a Jackson un cóctel de fuertes medicamentos contra el dolor.
Murray, que ya fue interrogado el jueves por la policía, volverá hoy a prestar declaración para explicar cómo sucedieron los hechos, aunque no se le imputa ningún delito. Los abogados del doctor indicaron que su cliente no tuvo nada que ver con la muerte de Jackson, informó la web de famosos TMZ.
Las pruebas médicas realizadas el viernes al cuerpo del artista resultaron poco esclarecedoras, si bien se descartó el suicidio, y serán los análisis toxicológicos los que finalmente ayuden a concretar la causa del fallecimiento.
El silencio de Murray, quien al parecer fue el primero que intentó reanimar a Jackson cuando sufrió la parada cardíaca el pasado jueves, y el hecho de que la policía haya retenido su vehículo porque podría contener pruebas importantes para el caso, le han convertido en el centro de todas las miradas.
El limpio historial de práctica médica de Murray en el estado de Nevada, donde tiene oficialmente su re