El colaborador del comité económico del Congreso de Estados Unidos, Robert Pollin, crítico las medidas de regulación económica y financiera anunciadas por su presidente, Barack Obama, que catalogó de “débiles y decepcionantes”, dado el grado de “severidad” de la crisis que vivimos. Desde la Sala de Juntas del Rectorado de A Coruña, el doctor en Ciencias Económicas señaló que el líder norteamericano está sometido a presiones “muy fuertes de Wall Street” y afirmó que el programa propuesto por él “no fue muy diferente del que adelantó Bush”, aunque reconoce que es “más abierto” que su predecesor.
Pollin apunta que estas similitudes no le sorprenden, debido a que Obama ha mantenido en puestos claves de su administración, como el de asesor jefe o secretario del tesoro, a personas que ya participaron en gobiernos anteriores, como el de Clinton, que contribuyó a crear el modelo económico actual. Son, según el experto financiero, personas que “representan el punto de vista de Wall Street, que todavía tiene mucho poder”, una gran influencia en las decisiones de carácter económico y financiero que toma la administración. Por eso, asegura, el presidente está siendo muy “prudente y está tratando de minimizar las críticas”.
Pollin ofrecerá esta tarde, a las 20.00 horas en el Paraninfo de la Universidad, una conferencia sobre el modelo de mercado de trabajo configurado en los últimos años en Estados Unidos y en Europa, así como el reparto de renta y el rediseño de las políticas macroeconómicas que pueden paliar los efectos más severos de la crisis.
En un adelanto de lo que será su exposición, el analista advirtió del peligro que entraña que la solución a corto plazo a la crisis se haya centrado en una inyección de dinero público a las entidades crediticias ya que, asegura, en EE UU no lo están haciendo circular entre la población, sino que lo mantienen los bancos en sus reservas. Alerta de que no se puede seguir manteniendo la inversión y el consecuente endeudamiento público, porque es “insostenible” a largo plazo, y ofrece datos del déficit americano, que sitúa en el 15% del PIB.
Como solución, apunta la creación de organismos de control de los sistemas financieros. Y es que culpa a la falta de regulación del sistema capitalista, que “seguía la lógica de un casino”, de la situación actual de crisis.
BROTES VERDES
Se mostró poco optimista sobre los “brotes verdes” que anuncian las administraciones, ya que, afirmó, “la situación es tan mala que tiene que haber algunos pequeños signos de recuperación”. En su opinión es todavía “incierta” esta mejoría, como prueba el hecho de que las “más recientes estadísticas de desempleo de Estados Unidos y Europa no indican una recuperación”.
Al preguntarle sobre la medida que se estudia en España de aumentar la edad de la jubilación, se muestra rotundamente en contra. Para el asesor financiero, la solución para mantener el sistema de pensiones debe basarse en un crecimiento de la población y en el aumento del número de trabajadores, con el apoyo de los emigrantes, pero no debe “hacer la vida peor a las personas mayores”.
Pollin subrayó que la influencia de Estados Unidos sobre Europa continuará en los próximos años y reflexionó sobre el propósito enunciado por algunos países de desmarcarse del poder del dólar, lo que en su opinión se contradice con la realidad: “los 1,8 trillones de dólares que EEUU debe al resto del mundo los ha conseguido a un interés muy bajo, lo que prueba que el mundo piensa que invertir en el Gobierno de Estados Unidos es seguro”, remarcó. Asegura que hay una gran confianza depositada en la potencia norteamericana para “salvar” la economía mundial.
Como última valoración, se refirió al cambio de modelo económico, que no se basa ya en el sector productivo, sino en el financiero, y a la falta de “castigo” para los grandes representantes de Wall Street, que no sufrieron despidos por su parte de responsabilidad en la crisis. “Con el sistema financiero la idea es que, las cosas malas pasan", criticó. Una benevolencia que afirma no se aplica cuando un empresario lleva a la ruina una empresa, como ocurrió con General Motors.