La dirección de Ingemarga le comunicó de forma oficial al comité de empresa de la planta que el grupo tiene en la localidad de Trasparga, en el municipio lucense de Guitiriz, su intención de retirar el expediente de regulación de empleo (ERE) que le afectaba a un 40% de la plantilla -64 operarios-, después de que 55 trabajadores hayan aceptado las bajas incentivadas que ofrecía la patronal, con una indemnización equivalente a 35 días de salario por año trabajado.
Fue el propio apoderado del grupo empresarial el que les comunicó la decisión de la compañía a los representantes de los tres sindicatos con representación en el comité de empresa –CIG, UGT y USO-, en una reunión, la primera con los trabajadores desde que la patronal anunció la aplicación del ERE, que se celebró esta mañana en la propia fábrica de Trasparga, dedicada a la extracción y serrado de granito para la construcción.
El responsable comarcal de la Federación de Construcción, Metal y Afines de la UGT, Carlos García, explicó que la empresa se “da por satisfecha” en este momento con la salida de 55 trabajadores, porque “ha cumplido sus objetivos” en lo que se refiere al reajuste de la plantilla para afrontar las consecuencias de la crisis económica.
En cualquier caso, García también informó de que la empresa no quiso ofrecerles a los sindicatos ninguna garantía de cara al futuro, porque “la viabilidad” de la planta de Guitiriz se evaluará después del verano y la dirección no descarta nuevas medidas si “no hay pedidos y la crisis sigue incidiendo en el sector de la construcción”.
De todas formas, Carlos García mantiene que Ingemarga ha utilizado la “amenaza” del expediente de regulación de empleo para “amedrentar” a los trabajadores de la planta y conseguir que aceptasen las “bajas incentivadas” que les propuso, porque la compañía nunca quiso negociar el ERE.