El grupo Leche Pascual ha aceptado, aunque no concretó, que el ERE de extinción de contratos que ha presentado para la totalidad de los 155 trabajadores que tiene en la planta lucense de Outeiro de Rei, se convierte en un ERE temporal.
La patronal burgalesa así se lo transmitió al comité de empresa en el transcurso de la reunión que mantuvieron en la localidad zamorana de Benavente, según informó el presidente del ente de representación laboral, Pedro Neira.
Neria dijo que poco a poco "se va avanzando", a través de un periodo de negociaciones que se está prolongando en el tiempo y donde la empresa también contempla la posibilidad de afrontar bajas incentivadas, sobre las que, de momento, tampoco se han establecido las posibles compensaciones.
Otro de los aspectos que ofertó la patronal fue la posibilidad de establecer una bolsa de trabajo, con la que se buscarían salidas laborales a un número también, de momento, indeterminado de trabajadores.
El comité espera ahora avanzar en aspectos más concretos a partir de las próximas reuniones, que se retomarán el próximo martes por la tarde en la misma localidad.
El ERE presentado por Pascual cuenta con un informe negativo de
la Consellería de Traballo de la Xunta de Galicia, aunque el pronunciamiento definitivo le corresponde al Ministerio del mismo ramo.