La CIG anunció en Pontevedra que echará mano de la caja de resistencia del sindicato para compensar a los trabajadores que respaldan la huelga en el sector desde hace 23 días, abonándoles a cada uno de ellos 10 euros por día de huelga, cantidad que sube hasta los 20 en el caso de los afiliados al sindicato con más de un año de antigüedad, según anunció el responsable de negociación colectiva de CIG, Antolín Alcántara.
"Los que lleváis de lucha todos estos días nos damos cuenta que estáis soportando una situación, sino dramática por lo menos, preocupante, por lo que nos parece que todos aquellos que estuvisteis aguantando esta lucha y soportando esta huelga en pie debéis tener una compensación", afirmó Alcántara en la asamblea de trabajadores celebrada en la ciudad del Lérez, al término de la movilización que recorrió las calles de Marín y Pontevedra.
Alcántara reconoció que "sé que no es mucho, pero os va a ayudar, y sé que lo necesitáis", tras lo cual indicó que el pago se realizará a partir de las copias que cada trabajador deberá aportar de sus nóminas de los meses de mayo y junio para certificar los días de huelga y abonar esta ayuda.
Con esta medida, el sindicato nacionalista pretende reactivar los ánimos de los trabajadores, después de que en la vigésimo tercera jornada de huelga, sólo la CIG respaldase las movilizaciones en la provincia de Pontevedra, después de la UGT anunciara que suspende momentáneamente la huelga "para dar un respiro a los trabajadores" y CC.OO no apoyase la decisión de abandonar por hoy las protestas en Vigo y trasladarse a la comarca de Pontevedra.
A pesar de esta desunión sindical, Antolín Alcántara aseguró que con el apoyo del resto de sindicatos o sion él, "la huelga no parará hasta que se firme el convenio, que ningún empresario piense que nos daremos por vencido y el conflicto perdurará en el tiempo sin solución", tras lo cual sí destacó la importancia de contar también con UGT y CC.OO, "porque cualquier salida a este problema ha de contar con todos los sindicatos. De aquí hasta el final nos tienen que acompañar todos".
1.500 MANIFESTANTES EN MARÍN Y PONTEVEDRA
Durante el día de hoy, unas 1.500 personas se manifestaron por las calles de Marín y Pontevedra, la mayoría de ellas procedentes de los 25 autobuses que se fletaron desde Vigo para que los trabajadores del metal llegasen hasta ambas ciudades, en donde se había detectado un aumento de la actividad normal en las empresas del sector, y una mayor "fragilidad" en el apoyo a la huelga, según reconoció Antolín Alcántara.
Rodeados de un fuerte dispositivo policial, los trabajadores se concentraron ante el Puerto de Marín, en donde tras intentar entrar para paralizar la actividad en varias empresas del naval, recorrieron a pie los siete kilómetros entre Marín y Pontevedra, colapsando la autovía que enlaza ambas ciudades por espacio de una hora.
Tras su llegada a la capital de la provincia, los trabajadores recorrieron varias de las calles más céntricas de la ciudad, e incluso se concentraron brevemente ante el Edificio Administrativo de la Xunta de Galicia, tras lo cual se dirigieron a las inmediaciones del estadio de fútbol de Pasarón , en donde tras la celebración de una asamblea, regresaron a Vigo.