El presidente de Rusia, Dmitri Medvedev, propuso a su colega estadounidense, Barack Obama, un escudo antimisiles global que sea capaz de proteger a todos los países del mundo.
Esta fue su respuesta a la declaración de Obama sobre la disposición de colaborar con Rusia en la puesta en marcha de un escudo antimisiles como protección de posibles ataques de terceros países.
"El número de amenazas, incluidas las relacionadas con misiles balísticos y de alcance medio, lamentablemente no disminuye, crece, y todos debemos pensar en la configuración que podría tener un sistema antimisil global", declaró.