El miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) José Manuel
González Páramo dijo que la escasez y los fallos regulatorios han
contribuido a agudizar el impacto de la crisis económica y financiera.
En una
mesa redonda sobre los límites a la innovación financiera celebrada durante el
IX Encuentro Financiero Internacional de Caja Madrid, González Páramo señaló que
aunque no se puede situar el origen de la crisis en el ámbito regulatorio sí hay
que admitir que ha habido fallos y carencias que han "exacerbado" el
deterioro.
La crisis, añadió, es fruto de un conjunto de factores del entorno
macroeconómico, como pueden ser los bajos tipos de interés, que han incentivado
la búsqueda de innovaciones financieras que son "culpables sólo en
parte". Entre ellas, González páramo citó la titulización y la creación de
productos "opacos", que provocaron además la ilusión de que la liquidez estaba
asegurada.
Así mismo, señaló que algunas de esas innovaciones financieras han
perdido todo el atractivo y puso como ejemplo los productos estructurados, un
mercado que "sigue vivo por la asistencia externa asociada a políticas públicas
de los Gobiernos".
No obstante, reconoció un elemento positivo en la
innovación financiera, como proveedor de liquidez, y aseguró que el "apetito
innovador" no ha desaparecido del mercado. También se refirió al papel de los
bancos centrales y destacó sobre todos ellos el papel desempeñado por el Banco
de España, que "ha sido ejemplar" y "va a inspirar a otros" en todo lo
relacionado con las provisiones, la consolidación de entidades y el seguimiento
cercano del modelo bancario.
En este sentido, aseguró que "nos cansamos de
buscar brotes verdes cuando tenemos delante un bosque, que es la cooperación
internacional entre entidades".
González Páramo recordó que hay bancos
centrales que no tienen competencias de supervisión, pero matizó que cuando eso
sí sucede es posible "pedir cuentas a la institución".