El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, abogó por
que la Unión Europea ejerza su liderazgo ante la crisis financiera
internacional, el cambio climático y la seguridad alimentaria, los tres ejes de
la cumbre del G-8 a la que España ha sido invitada por primera vez.
Zapatero,
que viajó a la ciudad italiana de L'Aquila para asistir a la cumbre invitado por
Italia, que ejerce la presidencia de turno del G-8, se reunió con varios
mandatarios de los países europeos presentes en el cónclave para analizar los
acuerdos adoptados en las primeras sesiones de trabajo, en las que no
participó.
En esa cita, según informaron fuentes de la delegación española,
defendió la capacidad de interlocución de la UE con todas las partes para
movilizar a la comunidad internacional en la lucha contra la crisis, el
calentamiento global y el hambre.
Tras recordar que los países europeos tiene
posiciones más avanzadas que otras potencias mundiales ante problemas como el
cambio climático, avanzó que uno los objetivos de la Presidencia española de la
UE, que España asumirá en el primer semestre de 2010, será precisamente reforzar
ese liderazgo de la Unión.
Fuentes del Gobierno español valoraron la
presencia de España en foros internacionales de los que hasta ahora había estado
ausente y consideraron que esta cumbre del G-8 es un paso que consolida la
participación del país en este tipo de reuniones, tras haber asistido también a
las dos últimas cumbres del G-20.
Como la canciller alemana, Angela Merkel,
las fuentes subrayaron el protagonismo del G-20 (grupo ampliado que reúne a las
principales economías y a los países emergentes) en la definición de la nueva
arquitectura del sistema financiero internacional.
Y recordaron además que
España tiene ya garantizada su presencia en la próxima cumbre de este grupo en
Canadá, ya que se celebrará en junio y acudirá como Presidencia de la Unión
Europea.
Mañana Zapatero inaugurará junto al secretario general de la ONU,
Ban Ki-moon, la última sesión de trabajo de la cumbre del G-8, que estará
dedicada a la seguridad alimentaria y que contará con la participación de una
treintena de países: las principales potencias económicas, los países emergentes
y varios Estados africanos.
La propuesta estadounidense es cerrar en ese
encuentro un fondo de ayuda a programas de desarrollo agrario y seguridad
alimentaria por un importe de 10.800 millones de euros para los próximos tres
años. España colaboraría en ese fondo con los 1.000 millones que el Gobierno
ya ha comprometido para los próximos cinco años.
La aportación del Gobierno
de José Luis Rodríguez Zapatero fue reconocida por el director general de la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO),
Jacques Diouf.
En declaraciones a los periodistas, Diouf elogió la política
de cooperación española y defendió la necesidad de incrementar las ayudas a
proyectos de riego, de carreteras rurales y de almacenamiento agrícola, frente a
los programas centrados en proporcionar alimentos a la población.
Según
recordó, en los años setenta el 17 por ciento de la ayuda oficial al desarrollo
iba destinado a proyectos agrarios y en 2006 ese porcentaje no alcanzó el 3,5
por ciento, a pesar de que hay en el mundo 1.000 millones de
hambrientos.
Zapatero asistió también a la cena ofrecida por el
presidente italiano, Giorgio Napolitano, a todos los jefes de Estado y de
Gobierno presentes en L'Aquila, la ciudad más afectada por el terremoto que hizo
temblar el centro de Italia el pasado 6 de abril y que causó 299
muertes.
Mañana a primera hora visitará la "Fortaleza española", gravemente
dañada por el seísmo y en cuya reconstrucción España se ha comprometido a
colaborar.
Italia ha cifrado en cincuenta millones de euros el coste de la
reconstrucción de esta fortaleza, dedicado a Carlos V cuando L'Aquila formaba
parte del Reino de Nápoles.
Tiene en su agenda además encuentros bilaterales
con el presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, y los primeros ministros de Canadá,
Stephen Harper; Holanda, Jan Peter Balkenende; y Suecia, Fredrik Reinfeldt.