El comisionado para la paz del Gobierno colombiano, Frank Pearl, inició
contactos con miembros de la Iglesia católica y la Cruz Roja Internacional para
conocer su interés en participar en la misión humanitaria que debe recibir a los
rehenes en poder de las FARC. "Ayer conversé con la Cruz Roja, hoy conversé
con la Iglesia católica y están totalmente dispuestos a colaborar con este
proceso y esperamos que salga adelante", dijo el funcionario a los
periodistas.
El comisionado de paz ratificó además que la autorización que le
dio el mandatario Álvaro Uribe a la congresista de oposición Piedad Córdoba solo
es para estar en la entrega de los rehenes de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC).
"El presidente ha autorizado a la
senadora Piedad Córdoba para participar en el acto de entrega de los
secuestrados", aclaró. Asimismo, subrayó que las FARC deberán entregar a los
24 policías y militares que están secuestrados, además de a tres rehenes que
fallecieron en cautiverio.
Uribe autorizó el miércoles a Piedad Córdoba a
participar en la liberación de rehenes de las FARC, pero con la condición de que
sean entregados de manera "simultánea" los 24 policías y militares secuestrados
y tres cadáveres que la guerrilla tiene en su poder.
El mandatario señaló que
Córdoba podrá formar parte de la misión humanitaria encargada de recibir a los
cautivos junto con la Cruz Roja Internacional y la Iglesia católica, después de
que en abril pasado la desautorizara para esa tarea.
En respuesta, Córdoba
agradeció el gesto de Uribe, que calificó de "positivo", y le pidió una cita
para "abordar las definiciones de fondo sobre las liberaciones" de secuestrados
por las FARC.
Un informe que publica el diario El Tiempo señala que el
Gobierno está dispuesto a aceptar que las FARC entreguen en varias fases, y no
de forma "simultánea" como pidió el presidente Uribe, a los 24 policías y
militares. Según fuentes oficiales citadas por el matutino, Uribe quiere que
los rebeldes se comprometan a liberar a esos 24 policías y militares, con
independencia de que eso implique autorizar más de un operativo de
entrega.
Las FARC anunciaron a mediados de abril la liberación del cabo del
Ejército Pablo Emilio Moncayo, secuestrado desde finales de 1998, y en junio
señalaron que junto con él entregarán a otro militar que resultó herido en
combate.
La condición exigida por los guerrilleros es que Córdoba esté
presente en la entrega de los rehenes, algo a lo que Uribe se opuso hasta este
miércoles.