Siete personas afincadas mayoritariamente en Fuengirola (Málaga) han sido
detenidas como presuntas integrantes de una red que facilitaba la
infraestructura para que bandas marroquíes introdujeran en España grandes
cantidades de hachís, en una operación en la que se han intervenido 920 kilos de
esta droga.
Durante la investigación, los agentes localizaron a los
integrantes de la red, cada uno con una función dentro del grupo, e
identificaron un yate de 8,3 metros de eslora atracado en el puerto deportivo de
Marbella que al parecer ofertaban a organizaciones marroquíes para transportar
el hachís, según ha informado la Policía en un comunicado.
A
continuación, se averiguó que uno de los colaboradores del presunto responsable
de la red, el piloto de la embarcación y otro miembro de la organización
marroquí habían partido del citado puerto deportivo para culminar una operación
de tráfico de estupefacientes.
Por ello, se estableció un dispositivo
marítimo y terrestre coordinado entre la Policía y el Servicio de Vigilancia
Aduanera para abortar dicha operación. En las horas siguientes se localizó
una embarcación a una milla de la costa, frente a una urbanización de Mijas
(Málaga), que estaba abandonada y con los dos motores averiados.
Para reparar
la avería, el jefe de la organización ordenó la salida de dos miembros de la
misma en una embarcación semirrígida, tipo zodiac.
Ante la imposibilidad de
arreglar los motores del yate, y justo antes de que se deshicieran del hachís
arrojándolo por la borda, los agentes interceptaron las dos embarcaciones.
La
patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera procedió al asalto de las dos
lanchas, con el consiguiente arresto de sus ocupantes. Mientras tanto, el
resto de los agentes procedieron a la detención de los demás investigados, el
representante de la organización suministradora en España, el líder de la red y
su lugarteniente.
Durante el registro de la embarcación se han localizado 38
fardos de diversos tamaños y pesos, que contenían un peso bruto de 920
kilogramos de hachís. Además de la droga, el yate y la embarcación neumática,
han sido intervenidos dos GPS, diez teléfonos móviles, un teléfono por satélite,
dos turismos, una motocicleta y 2.065 euros en metálico, según el comunicado
policial, que añade que la operación continúa abierta y no se descartan nuevas
detenciones.