La segunda jornada de la "Semana blanca" de movilizaciones impulsadas por el
sector productivo lácteo gallego consiguió paralizar la mayor parte de
los centros de distribución de Lugo.
Unos mil ganaderos se
concentraron este mediodía en el campamento base de operaciones, ubicado en
la explanada de O Palomar y, desde allí partieron en tres grupos para
paralizar la actividad comercial de centros como Carreffour, Eroski, Día o
Mercadona.
"Retiran de los lineales las primeras marcas para situar en
su lugar la leche como producto reclamo a bajo precio y procedente
de otros lugares", arengó el secretario general técnico de
Xóvenes Agricultores, Juan Pérez Orozco, antes de partir hacia los
lugares de destino.
El propio Orozco lideró el grupo que se trasladó
a la zona norte de la ciudad, en tanto que el secretario de Organización de
Unións Agrarias, Pepe Rodríguez, lo hizo en la parte Sur, y el portavoz
del Sindicato Labrego Galego, Xavier Gómez Santiso, se quedó con el retén
de Carreffour.
Aunque se vivieron ciertos momentos de tensión con los
efectivos antidisturbios que se encontraban ante la gran área de comercial
de Carrefour, muy próxima al campamento base, la realidad es que no
se registraron grandes incidentes.
De hecho, este centro permaneció
sin actividad comercial desde las 12:30 horas. Otro tanto sucedió en casi una
docena de centros de distribución de la capital, e incluso los sindicatos
hicieron un llamamiento para que no se cerraran locales como Cemar que "no
son distribución", explicaron.
Además, los ganaderos se encontraron,
en muchos casos, con la complicidad de las amas de casa. "Los entendemos
perfectamente y ahora mismo nos vamos", comentó una compradora a los
manifestantes en el momento en que éstos realizaban una gestión de
cierre.
Los instantes de mayor apuro se vivieron cuando un joven
increpó a los manifestantes con insultos, por lo que tuvo que intervenir
la
policía para evitar que el incidente pasara a mayores. Incluso un agente del orden se mostró comprensivo con los ganaderos. "Sabemos que tienen
razón para protestar, pero nosotros recibimos órdenes de arriba", explicó a
un grupo de productores.