El mapa accionarial del Espanyol ha dado un vuelco espectacular después de la
decisión del máximo accionista del club catalán, José Manuel Lara Bosch, de
vender su paquete accionarial a un grupo liderado por Ramón Condal, actual
consejero adjunto a la presidencia del Espanyol.
Condal y su grupo, formado
por varios integrantes del actual consejo de administración del Espanyol, han
adquirido más del 20% de las acciones del club por unos 3,5 millones de euros.
Lara Bosch pese a quedarse un reducido número de participaciones, pierde su
condición de máximo accionista.
En el último mes, el presidente del Espanyol,
Daniel Sánchez Llibre, y el Grupo Planeta, presidido por José Manuel Lara Bosch,
han mantenido tres reuniones para intentar acercar posturas y consensuar el
futuro del club. Después del tercer encuentro, Lara Bosch tomó la decisión
definitiva de vender las acciones.
El más beneficiado de esta operación es
Sánchez Llibre. A Lara Bosch siempre se le ha considerado el principal rival del
actual presidente si bien, tal como apuntó el editor ayer en la rueda de prensa,
apenas ha hecho oposición en los últimos años.
Lara Bosch, a quien los socios
y aficionados siempre han criticado su escasa implicación en el Espanyol, ha
sido la cabeza visible de una familia muy vinculada al club catalán. Su padre,
José Manuel, y su hermano, Fernando, participaron más activamente en la vida de
la entidad. La familia Lara ha sido un referente histórico en el club
catalán.
Sin embargo, los papeles han cambiado en los últimos años. Sánchez
Llibre fortaleció su posición en la última ampliación de capital de 2005 y
redujo notablemente las diferencias con el Grupo Planeta. Además, en los últimos
años se ha hecho con numerosas acciones de amigos y personas
afines.
Asimismo, muchos de sus allegados o integrantes del actual consejo de
administración actuaron en una dirección similar. En los últimas juntas de
accionistas, el número de acciones que controlaba Sánchez Llibre y sus personas
de confianza era notablemente superior al de Lara Bosch.
Después de la venta,
el actual consejo de administración controlar un paquete accionarial cercano al
50% y su posición se ve seriamente fortalecida. Sin olvidar que la mayoría de
pequeños y medianos accionistas, que se reparten más del 40% de las acciones,
casi siempre han aprobado la gestión de Sánchez Llibre.
El único grupo
disidente es 'Espanyol 3.0', la plataforma opositora que nació en el verano de
2004 pero que ha perdido un poco de presencia, ha sufrido un desgaste importante
ante la opinión pública.
Poco a poco, el actual presidente ha ido desgastando
a sus oponentes. Sánchez Llibre siempre ha contado con el apoyo de la masa por
su carácter cercano y este aspecto ha sido fundamental. Ningún otro posible
candidato a la presidencia ha recibido el mismo calor humano que el actual
dirigente blanquiazul.
En la disputa que ha existido en los últimos años por
hacerse con el poder del Espanyol Sánchez Llibre ha sido el más fuerte. Claudio
Biern, 'Espanyol 3.0' y, finalmente, Lara Bosch han sucumbido. Asimismo, el
actual presidente reflexionará profundamente sobre su futuro. En sus últimas
declaraciones ha insistido en que en la próxima junta de accionistas -prevista
para octubre o noviembre- hará pública su decisión.
La desaparición de Lara
Bosch como principal accionista supone un cambio importante en el concepto de
club. El editor a pesar de no implicarse, aportaba el equilibrio necesario en
cualquier sociedad. Ahora, sin embargo, se ha roto totalmente. Sánchez Llibre y
sus allegados son los vencedores.