El Banco de España ha decidido suavizar los criterios de aplicación del sistema
de provisiones que tienen que dotar las entidades financieras para afrontar la
morosidad de los créditos que conceden (las específicas), para "actualizarlos" y
adaptarlos a los malos tiempos que corren para la economía española.
Tras
esta actualización, recogida en una carta enviada por el supervisor a las
patronales de bancos y cajas (AEB y CECA), el llamado "valor residual" de la
vivienda (el que tendrán en cuenta las entidades a la hora de provisionar un
crédito moroso) será como mínimo del 70% de la tasación inicial, según fuentes
financieras.
No obstante, el nivel de exigencia se ha relajado sólo en los
préstamos hipotecarios con garantía real efectiva -es decir, que son viviendas
terminadas- y que tienen una relación préstamo-valor ("loan to value") superior
al 80% del valor de tasación de la vivienda hipotecada.
En concreto, y de
acuerdo con los cálculos de las mismas fuentes, el porcentaje de préstamos
nuevos que cumplían esta característica de los concedidos durante el cuarto
trimestre de 2008 rondaría el 10,5% del total.
Hasta ahora, cuando una
hipoteca entraba en mora, el valor de la vivienda sobre la que estaba
constituido el préstamo quedaba reducido prácticamente a cero en términos
contables a la hora de realizar provisiones, en tanto que ahora, como máximo
bajaría el 30%.
De esta forma, explicaron las fuentes, al tener que destinar
menos dinero a provisiones, las entidades podrán disponer de más liquidez y
decidirse por fin a dinamizar el alicaído negocio crediticio, que afronta sus
horas más bajas desde que comenzó la crisis financiera, que está cerca de
cumplir su segundo aniversario.
Las fuentes precisaron que la mencionada
actualización de las provisiones "en una cartera concreta de créditos" queda
compensada con la revisión al alza en las dotaciones de otras carteras,
concretamente las de los créditos al consumo.
Según la misiva remitida por el
supervisor a las patronales de bancos y cajas, a la que ha tenido acceso EFE,
las provisiones sobre estos últimos créditos son "insuficientes", por lo que
habría que dotar por encima de los mínimos actuales, aunque no especifica en qué
cuantía.
El organismo emisor considera, en definitiva, que el efecto de los
cambios "tiende a ser neutro y se mantiene el nivel total de provisiones del
sistema", que en opinión del Banco de España, se mantiene en niveles "muy altos"
de exigencia.
Los cambios fijados en la carta se aplicarán a partir de ahora,
por lo que no influirán en las cuentas del primer semestre que publican estos
días bancos y cajas.
En la carta, el supervisor explica que la cobertura
mediante provisiones del riesgo de crédito, ha sido en España "una de las
principales líneas de defensa frente a situaciones de crisis" y añade que "en un
entorno tan complejo como el actual", debe seguir siendo una de las fortalezas
del sistema financiero.
Por su parte, fuentes del Banco de España explicaron
que esta actualización de los criterios de dotación a provisiones no
implica modificación alguna del texto de la Circular 4/2004 del Banco de España,
en la que se fijan de forma pormenorizada la cuantía y la forma en que se deben
efectuar las dotaciones. Después de hacerse públicos estos cambios, fuentes
del sector financiero y analistas consultados por EFE los calificaron de
positivos pero "insuficientes y muy limitadas".
El hecho de que la
flexibilización sólo afecte a las "hipotecas malas" y que además se compense con
la revisión al alza en las provisiones de los créditos al consumo hace, según
los expertos, que el impacto sea "prácticamente nulo".
Por su parte, fuentes
de la CECA subrayaron que estos cambios suponen un reconocimiento de que la
vivienda tiene un valor y que "vienen muy bien porque estamos atravesando una
recesión".
En cualquier caso, insistieron en que, en esta situación, todavía
hay que mantener "una actitud prudente".