Al menos cinco personas murieron y otras 28 resultaron heridas por la
explosión de un artefacto en un funeral en Ciudad Sadr, en el este de Bagdad,
informaron a Efe fuentes policiales iraquíes.
Según las fuentes, que no
descartaron que el número de víctimas mortales aumente, la bomba estalló a las
19.45 horas local (15.45 horas GMT) en ese barrio de mayoría chií.
Testigos
presenciales apuntaron a Efe que al lugar de la explosión se dirigieron decenas
de ambulancias para trasladar a los muertos y heridos a hospitales.
Este
atentado coincide hoy con un ataque en Ramadi, capital de la provincia
occidental de Al Anbar, que se ha cobrado las vidas de siete personas y ha
dejado heridas a otras 16.
En las últimas semanas, se ha registrado un
aumento de los ataques en Irak, especialmente en el norte del país, expuesto
frecuentemente a la violencia entre los distintos grupos étnicos.
Estos
atentados ocurren días después de que los soldados de EEUU destinados a Irak
abandonaran a finales de junio pasado los centros urbanos, cuya seguridad ha
quedado a cargo del Ejército y la Policía de Irak.