El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, llamó desde Guatemala a
los hondureños a la insurrección, aseguró que en breve regresará a su país para
terminar su período presidencial y pidió a la comunidad internacional "aislar" a
los golpistas.
Al igual que hace hoy 220 años el pueblo francés se sublevó
para defender sus derechos, "el pueblo hondureño tiene ahora derecho a la
insurrección", señaló Zelaya durante una rueda de prensa ofrecida en la Casa
Presidencial de Guatemala, tras reunirse con el jefe de Estado anfitrión, Álvaro
Colom.
La insurrección, precisó el depuesto mandatario, "es un proceso
legitimo que forma parte de los conceptos más elevados del sentido de la
democracia frente a un gobierno usurpador", y en el caso de Honduras "es un
derecho que está consignado en el artículo 3 de la Constitución".
Con su ya
tradicional sobrero de ala ancha y sonriente, el derrocado mandatario, quien
durante su comparecencia ante la prensa estuvo acompañado del presidente
guatemalteco, pidió a sus conciudadanos "no dejar las calles" que son, dijo: "el
único espacio que no nos han quitado".
Pese a la "férrea censura" impuesta
por el gobierno de facto, "que ha reprimido y atacado a la prensa", según
manifestó, Zelaya confía en que "por algún medio de comunicación" los hondureños
se enteren de su llamamiento.
"El derecho a la insurrección es un derecho
constitucional. Nadie comete un delito en un gobierno de facto, por protestar
pacíficamente en diferentes campos de la sociedad", señaló el presidente
derrocado el pasado 28 de junio por las Fuerzas Armadas y sustituido en el
Gobierno por Roberto Micheletti.
Agregó que "la huelga, las manifestaciones,
las tomas, la desobediencia civil son un proceso necesario cuando se violenta el
orden democrático en un país. No hay que dejar la lucha, hay que mantenerla
hasta que los golpistas salgan del régimen de facto que han establecido en
nuestro país".
Zelaya fue recibido por el Gobierno guatemalteco con
honores de Jefe de Estado, y tras entrevistarse en privado por más de dos horas
con Colom, este le reiteró su respaldo y reconocimiento como Presidente
constitucional de Honduras.
El depuesto gobernante aseguró que la comisión
que lo representa en la negociación que mantiene con el Gobierno del designado
presidente Roberto Micheletti, "acudirá puntualmente" el próximo sábado a Costa
Rica, a la convocatoria hecha por el presidente de ese país, Óscar Arias, para
proseguir con el proceso.
Sin embargo, advirtió de que si el gobierno de
facto no cumple "este fin de semana" con las resoluciones de la Organización de
Estados Americanos (OEA) y la ONU de restituirlo de inmediato en el cargo, el
diálogo "fracasará".
Los golpistas, argumentó, "mantienen la misma posición
de intransigentes e intolerantes", al no mostrar "deseos de comunicación de
ninguna naturaleza, y mucho menos de respeto a las resoluciones de la comunidad
internacional".
Además, descartó como una posible salida a la crisis
institucional de su país, el adelanto de las elecciones presidenciales por parte
del Gobierno de Micheletti. "Las elecciones en Honduras, si quieren hacerlas
mañana, las puede hacer", pero "han sido claros los presidentes en ese sentido,
que no van a reconocer ningún sistema político electoral surgido de un régimen
de facto", indicó.
Zelaya anunció que regresará a Honduras "en el menor
tiempo posible", pero no dio detalles sobre el día o la hora "para no alertar a
las fuerzas opositoras que sabemos que son criminales".
"El tiempo corre a
nuestro favor, pero no para el pueblo hondureño que está siendo reprimido",
señaló Zelaya al hacer un llamamiento a la comunidad internacional para que
continúe con las medidas de "aislamiento" al gobierno de facto "con el fin de
restablecer el orden constitucional y democrático".
El depuesto gobernante
hondureño concluirá su visita a Guatemala mañana, miércoles, a primera hora, y
según fuentes del Gobierno, regresará a Nicaragua.