El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, aseguró que la nueva
propuesta del Gobierno en materia de diálogo social "no es concreta" ni
"adecuada" para que los órganos de decisión de la patronal se pronuncien sobre
ella.
Este mediodía la Junta directiva de la CEOE analizó, entre otros
puntos, la situación del diálogo social, después de que el pasado 2 de julio las
demandas de los empresarios y el rechazo de los sindicatos obligasen al
Ejecutivo a reconducir el diálogo social y presentar un nuevo borrador de
trabajo -el 13 de julio-.
Según una nota de la CEOE, Díaz Ferrán explicó a la
Junta que, en el momento en que exista una "base suficiente" para pronunciarse,
se convocará una nueva Junta.
Entretanto, Díaz Ferrán defendió la "firme
voluntad" de la patronal de seguir negociando "más allá de plazos" los acuerdos
que en materia de diálogo social necesita la economía española. La previsión
del Gobierno es que se alcance un acuerdo en el diálogo antes de agosto, tal y
como reiteró ayer el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino
Corbacho.
Díaz Ferrán reiteró además que los representantes de la patronal no
se levantarán "en ningún momento" de la mesa de negociación hasta que se llegue
a un acuerdo para implantar una serie de medidas "estructurales" que mejoren la
competitividad de las empresas, la recuperación económica y la creación de
empleo.
Mañana está prevista una nueva reunión entre el Gobierno, la CEOE y
los sindicatos CCOO y UGT, en la que los agentes sociales transmitirán al
Gobierno su opinión sobre los cambios que ha introducido al nuevo documento de
trabajo.
El pasado 25 de junio, el Gobierno envió el primer borrador del
diálogo social, en el que proponía una rebaja de medio punto de las
cotizaciones, frente a los cinco puntos que pidió la CEOE y que generó el fuerte
desencuentro del 2 de julio.
Con fecha 13 de julio, envió un segundo borrador
en el que deja "pendiente" la cifra concreta de la rebaja de cotizaciones y
emplaza a los empresarios y los sindicatos a que lo acuerden
bilateralmente. Sin embargo, el Gobierno ha ofrecido a los empresarios una
rebaja de dos puntos, aseguran a Efe fuentes cercanas a la negociación.
Otra
de las propuestas que el Ejecutivo ha modificado en su borrador es que se amplíe
a un año -frente a los seis meses iniciales- el período en que los parados que
hayan agotado su prestación por desempleo y no tengan ninguna otra renta puedan
cobrar 420 euros al mes.
Otras medidas incluidas en el documento están
dirigidas a incentivar la inversión pública en infraestructura, la reducción del
absentismo y la colaboración de las empresas de trabajo temporal con los
servicios públicos de empleo.