Un miembro de la Alta Comisaría de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y un
guarda de seguridad murieron y otras dos personas resultaron heridas en un
intento de secuestro en un campo de desplazados del noroeste de Pakistán,
informó la organización en un comunicado.
El suceso ocurrió en el campo de
desplazados de Kacha Garhi, situado en la ciudad noroccidental de Peshawar,
cuando un grupo de personas no identificadas intentó supuestamente secuestrar a
dos trabajadores, ambos de nacionalidad paquistaní, dijo a Efe por teléfono una
fuente de ACNUR en Islamabad. "Intentaron secuestrarles y les dispararon. Uno
de los trabajadores falleció y el otro ha sido trasladado a un hospital de la
ciudad, donde se encuentra bien", aseguró la fuente.
No obstante, "se ha
sabido que un guarda del Comisionado de Refugiados Afganos ha muerto y que otro
resultó herido en el tiroteo", añadió un comunicado de ACNUR emitido
posteriormente.
De acuerdo con la nota, el trabajador de la organización
fallecido es Zill-e-Usman, de 59 años, que trabajaba para la agencia desde el
año 1984 y encabezaba su Consejo de Personal en Peshawar, mientras que el herido
es Ishfaq Ahmed, oficial de repatriación.
El campamento de Kacha Garhi fue
abierto en 1979 para acoger a refugiados afganos, aunque en la actualidad acoge
a familias de desplazados (IDP) por los combates que han enfrentado durante
meses al Ejército y los talibanes en el norte de Pakistán.
El Ejército
paquistaní declaró la semana pasada que en el conflictivo valle de Swat y otros
distritos colindantes se daban las condiciones necesarias para el regreso de los
desplazados, iniciado de forma oficial el pasado lunes.
Hasta ayer y según la
comandancia paquistaní, 2.296 familias habían vuelto a sus casas en la división
de Malakand, centro de los combates, que han dejado unos 1.700 insurgentes
muertos, de acuerdo con datos del Gobierno sin comprobación
independiente.
Las ofensivas emprendidas por el Ejército desde 2008 en el
noroeste del país han causado el éxodo de más de 1,9 millones de personas,
aunque las autoridades siempre mantuvieron que se trataba de éxodostemporales.