Los talibanes rechazaron abandonar las armas, tal y como ha ofrecido a una
parte de ellos la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y exigieron de
nuevo la retirada inmediata y sin condiciones de las tropas extranjeras
destacadas en Afganistán.
"No aceptaremos ningún títere ni su Constitución.
No depondremos las armas y continuaremos con la 'yihad' mientras las fuerzas
extranjeras sigan presentes en Afganistán", aseguró a la agencia afgana AIP un
portavoz talibán, Mohamad Yusuf Ahmadi.
La insurgencia reaccionó así a las
palabras de Clinton, quien en su primer gran discurso sobre política exterior
aseguró ayer que EEUU dará la bienvenida a los insurgentes que abandonen las
armas, se aparten de la red terrorista Al Qaeda y acepten la Constitución
afgana.
Ahmadi rechazó que existan talibanes moderados y radicales, tal y
como mantiene la Administración Obama, que busca atraer a una parte de la
insurgencia a un proceso de reconciliación nacional. "No existe tal división
entre los talibanes. Más bien, todos los talibanes tienen una misma fe y no
pueden soportar la presencia de fuerzas extranjeras en su territorio",
zanjó.
Otro portavoz insurgente, Zabihullah Mujahid, convino en que "ningún
afgano sensible puede abandonar las armas" y apostó por seguir con la lucha
contra las tropas internacionales. "Si EEUU realmente quiere paz en
Afganistán y en la región, debería retirar sus tropas inmediatamente y sin
condiciones", exigió Mujahid, citado por AIP.
El presidente de EEUU, Barack
Obama, ya sugirió en marzo la posibilidad de entablar conversaciones con un
sector de los insurgentes, en una estrategia similar a la usada en Irak, aunque
admitió que el conflicto afgano es más "complejo".
Esta propuesta fue apoyada
por el presidente afgano, Hamid Karzai, quien siempre ha expresado su deseo de
negociar en términos más amplios e incluso con el máximo líder talibán, el mulá
Omar.
La cúpula insurgente siempre ha rechazado en público cualquier diálogo y el año
pasado el propio mulá Omar tachó de "propaganda" las informaciones en la prensa
según las cuales los talibanes habían entablado algunos contactos con el
Gobierno afgano.