Benedicto XVI abandonó el hospital de Aosta, en la región alpina del Valle de
Aosta, donde fue sometido a una operación para reducirle la fractura en la
mano derecha que se produjo al resbalarse en su habitación del chalé de Les
Combes, donde pasa unos días de vacaciones.
El Papa, que llevaba la muñeca
derecha inmovilizada con un aparato hecho de fibras de vidrio, que tiene las
mismas funciones que la escayola, fue dado de alta a media tarde, tras
permanecer seis horas en el centro sanitario. El Papa Ratzinger, de 82 años,
presentaba buen aspecto a su salida del hospital.
El Obispo de Roma saludó
con la mano izquierda a las numerosas personas que le esperaban, a la vez que
sonreía. Minutos después subió a un automóvil, que le trasladó a Les Combes,
donde proseguirá las vacaciones de verano.
El Pontífice se encuentra en la localidad de
Les Combes, en el Valle de Aosta, desde el pasado lunes, día 13, y tiene
previsto descansar entre las montañas alpinas hasta el 29 de julio, cuando se
traslade a la residencia de verano de Castel Gandolfo, a unos 30 kilómetros al
sur de Roma.
Hasta el momento no ha hecho ninguna excursión por la zona,
limitándose a cortos paseos por los alrededores del chalé propiedad de los
salesianos, donde se aloja.