La tradicional Liga de Verano de la NBA, que se disputa en Las Vegas, ya tiene a
un equipo ganador con los Warriors de Golden State, que se han convertido en la
gran revelación y su base Anthony Morrow estableció también la mejor marca
encestadora en la historia de la competición.
Aunque la misma no concluye
hasta el próximo domingo, los Warriors ya no tienen más partidos que disputar de
los 55 que están incluidos en el calendario para 22 participantes, y han logrado
marca de 4-1, la mejor de la competición.
La última exhibición de juego de
ataque la dieron los Warriors la pasada noche ante los Hornets de Nueva Orleans,
a los que derrotaron por paliza de 104-84 para conseguir el cuarto triunfo
consecutivo. El base Morrow surgió como la gran figura del partido y de la
liga al establecer una nueva marca encestadora de 47 puntos para superar la que
dos días antes había establecido su compañero de equipo, el alero Anthony
Randolph, con 42 tantos.
La anotación de Morrow, que acertó con 18 de los 26
tiros de campo que hizo, incluidos 4-4 de triples, estableció la mejor marca en
los seis años de historia que lleva la competición.
Mientras, la liga también ha dejado al alero-pívot Blake Griffin, seleccionado
en el pasado sorteo universitario de la NBA con el número uno por Los Ángeles
Clippers, como el mejor novato del torneo, al ganarle el duelo al número dos, el
pívot tanzano Hasheem Thabeet, de los Grizzlies de Memphis. Griffin consiguió
un doble-doble de 18 puntos con 15 rebotes por tan sólo 7 y tres,
respectivamente, de Thabeet, aunque los Grizzlies ganaron el partido por
85-68.
El jugador de los Clippers volvió a confirmar todo el gran potencial
que tiene tanto en ataque como en defensa, mientras que Thabeet también dejo al
descubierto que le queda un largo camino por recorrer para desarrollar sus
cualidades de hombre alto de más de dos metros.
El alero DeMar DeRozan,
seleccionado por los Raptors de Toronto con el número nueve, también se mostró
como un jugador de gran fuerza física y acierto encestador que puede ayudarle a
corto plazo al equipo canadiense en el que milita el base español José Manuel
Calderón.
Los Bucks de Milwaukee vieron con satisfacción que Jodie Meeks,
seleccionado con el número 41 en la segunda ronda del sorteo, ha sobresalido en
su juego de ataque, lo mismo que el escolta Chase Budinger, elegido con el 44
por los Pistons de Detroit y traspasado a los Rockets de Houston.
El gran
ausente de la Liga de Verano ha sido el base español Ricky Rubio, seleccionado
con el número cinco por los Timberwolves de Minnesota, pero que todavía no tiene
decidido si va a estar en la NBA la próxima temporada, debido a la cláusula de
rescisión de 6,6 millones de dólares que tiene con el DKV Joventut de
Badalona.
La competición de la Liga de Verano hubiese sido la ideal para que
Rubio mostrase el baloncesto espectáculo que desarrolla cuando está en el campo,
sin que tuviera que preocuparle el resultado final de cada partido, dado que
todos los jugadores llegan para mostrar lo mejor de sus cualidades
individuales.