Los Mossos d'Esquadra han detenido a 17 personas, de las que una ha ingresado en
prisión, como presuntos miembros de un grupo organizado que realizaba compras
fraudulentas con tarjetas de crédito y documentación robadas a
extranjeros.
Según informa la policía autonómica en un comunicado, el
grupo contaba con la complicidad de varios establecimientos, que actuaban como
'puntos de connivencia', y su especialización había llegado al punto de que el
jefe de la red había comenzado a operar como un comerciante más con las
mercancías adquiridas gracias a las tarjetas robadas.
Los agentes han podido
establecer hasta el momento unas cuarenta operaciones fraudulentas por un
importe aproximado de unos 35.000 euros, que podría ser mucho más elevado ya que
la mayoría de las víctimas son extranjeras y el sistema bancario internacional
tardará semanas en tramitar las últimas reclamaciones.
La operación policial
se inició a principios de este año y se centró en varios comercios en los que se
realizaban múltiples operaciones de compra con tarjetas bancarias robadas, como
un almacén de alimentación al mayor y un restaurante bar de Sant Adrià de Besòs
(Barcelona) y un taller mecánico de Sabadell (Barcelona).
Los Mossos habían
recibido varias denuncias por robos y hurtos ocurridos a extranjeros en
Barcelona y que tenían como denominador común que las tarjetas de crédito eran
utilizadas al cabo de pocas horas en los citados establecimientos, con cargos
elevados, unas compras que las víctimas negaban haber hecho.
Con las tarjetas
bancarias, se realizaban, por una parte, compras fraudulentas en comercios
sobreponiendo una fotografía del presunto estafador en la documentación robada
y, por otra, se hacían operaciones en los establecimientos en los que se actuaba
en connivencia con el propietario, ya que las compras no eran reales.
El vértice del grupo de estafadores es Mohamed E.A. que, según los mossos,
mantiene desde hace años una "intensa" actividad delictiva que ha derivado en
una especialización en la comisión de delitos de estafas con tarjetas de crédito
robadas.
De hecho, el grupo de estafas de la policía catalana ya lo detuvo en
2005 por realizar fraudes similares con tarjetas robadas en un bingo.
Mohamed
E.A. y sus cómplices actuaban rápidamente tras el robo y falsificaban la
documentación o hacían las compras falsas enseguida, para evitar la anulación de
las tarjetas.
La especialización de Mohamed E. A. llegó hasta el punto de que
comenzó a operar él mismo como un comerciante convencional y ofrecía toda clase
de productos adquiridos con las tarjetas robadas a diversos contactos, a un
precio que podía ser incluso hasta un tercio de su valor real.
La
investigación culminó la pasada semana con la detención de 17 personas y diez
entradas y registros en diferentes domicilios y establecimientos de las
localidades de Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat y Sant Boi de
Llobregat.
En estos registros se recuperaron objetos que habían sido
adquiridos con las tarjetas bancarias robadas, como licores, televisores,
cámaras fotográficas, gafas de las principales marcas y grandes cantidades de
tabaco.
Los detenidos son, además de Mohamed E.A., Luis Elías C.; Irfan U.R.;
Ijaz A.; Meriam R.; Fátima B.M.; Fátima B.Z.; Ibrahaim K.; El Mostafa E.; Fouad
A.; Maribel L.L.; Luis R.D.; Abadeslam D.; Jacqueline del Pilar Y.E.; Montserrat
A.G.; Primitivo V.T. y Marian L.