La Comisión Europea presentó finalmente su propuesta de simplificación de los fondos estructurales en la que introduce normas de flexibilidad que reducen el riesgo para países beneficiarios como España de perder este año ayudas prometidas en 2007. Entre las modificaciones presentadas, el Ejecutivo de la UE propone que las subvenciones destinadas a los principales proyectos queden "protegidas, en principio" a partir del momento en que el estado miembro someta el proyecto a la Comisión, y no como hasta ahora cuando la Comisión apruebe el proyecto, según precisa un comunicado.
Las normas de ejecución en vigor establecen que los estados disponen de un plazo máximo de dos años para solicitar a Bruselas el reembolso de los gastos correspondientes a los proyectos que hayan sido aprobados. Con las actuales normas, España corre el peligro de perder este año una parte de los fondos de la UE que se le prometieron en 2007, si no presenta a tiempo los proyectos correspondientes o la Comisión no los aprueba.
La nueva normativa presentada incluye también la posibilidad de que la UE reembolse al cien por cien los costes declarados por los estados miembros, en 2009 y 2010, para proyectos sujetos a la financiación del Fondo Social Europeo (en favor de la formación y el empleo). En ese período, los estados no estarán obligados a aportar su parte de financiación en esos proyectos, lo que contribuirá, según la CE, a acelerar la puesta en marcha de iniciativas favorables al empleo.
La Comisión precisa en su nota que la supresión temporal de la exigencia de cofinanciación por el estado "no pone en cuestión la distribución de los fondos entre los estados miembros, ni el montante total de los fondos estructurales, ni la obligación de los estados de aportar la cofinanciación con posterioridad".
Todas las medidas propuestas hoy por el Ejecutivo comunitario tienen como finalidad acelerar el flujo de fondos europeos hacia las regiones y sectores más necesitados en el actual contexto de crisis económica y elevados déficit públicos.