Destacados intelectuales y miembros de la izquierda israelí han exigido al
Gobierno una investigación independiente y externa sobre el comportamiento del
Ejército israelí en la ofensiva de la franja Gaza a comienzos de año.
Entre
los firmantes de esta demanda figuran escritores como David Grossman o Amos Oz,
así como el ex diputado y dirigente del partido pacifista Meretz Yossi Sarid, y
otros miembros de esa formación, además de una veintena de académicos, músicos,
actores y figuras públicas de Israel.
En una nota, los firmantes de la iniciativa, que ya ha sido rubricada por centenares de
personas, exigen al Gobierno que abra una comisión independiente que investigue
la actuación de los soldados en la operación "Plomo Fundido", entre diciembre y
enero pasados, que dejó 1.400 palestinos muertos, más de 5.000 heridos y
cuantiosos daños materiales.
Esta iniciativa se produce después de que la
semana pasada la organización israelí "Rompemos el Silencio" sacara a la luz una
treintena de testimonios de soldados que participaron en esa ofensiva y que
hablaban de una ausencia total de reglas en el combate, de normas laxas para
disparar contra objetivos palestinos, del empleo de escudos humanos y fósforo
blanco en zonas pobladas.
"De las palabras de los soldados parece claro que
civiles inocentes resultaron dañados incluso cuando no suponían peligro para las
vidas de los soldados israelíes, que el Ejército empleó bombas de fósforo en
zonas habitadas, políticas indulgentes para abrir fuego y que civiles inocentes
fueron usados como escudos humanos", afirman la nota.
Asimismo, advierte de
que los testimonios de los soldados se contradicen con los alegatos del subjefe
del Estado Mayor, general Dan Harel, quien dijo tras esos hallazgos: "No hemos
encontrado ni un ningún caso en el que un soldado israelí haya dañado a
propósito a civiles inocentes".
La demanda agrega que "el vacío entre las
declaraciones oficiales y el cuadro expuesto por los testimonios de los soldados
exigen una investigación global". Señala que a la luz de las declaraciones de
los uniformados -que hablaron desde el anonimato-, la posición oficial del
Ejército "parece desprendida de la realidad".
Y apela a las autoridades:
"Nosotros, como ciudadanos del Estado de Israel cuyo ejército es el IDF (siglas
en inglés del Ejército israelí), exigimos conocer la verdad".