Miles de simpatizantes del Gobierno del nuevo presidente de Honduras, Roberto
Micheletti, marcharon por las calles de Tegucigalpa en apoyo a la democracia
y para expresar su rechazo al retorno del mandatario depuesto Manuel Zelaya y a
la "injerencia" del gobernante venezolano, Hugo Chávez.
Vestidos con
camisetas blancas y azules, los colores de la bandera hondureña, los
manifestantes recorrieron un bulevar en el este de Tegucigalpa con destino hacia
el centro de esta capital, donde participaron de una nutrida
concentración.
Los participantes en la movilización, que llegó a alcanzar en
su recorrido unos dos kilómetros de largo, coreaban consignas en contra de
Zelaya y de Chávez, así como del presidente de Costa Rica y mediador en el
diálogo en busca de una solución a la crisis del país, Óscar Arias. "'Mel' te
queremos ver lejos", se leía en varias de las pancartas que llevaban los
manifestantes, en alusión a Zelaya.
Durante un tramo de la manifestación, un
grupo de estudiantes de secundaria intentó interferir con el recorrido, pero
fueron enfrentados por los detractores de Zelaya y la Policía, que intervino
para dispersarlos.
La denominada marcha "Por el patriotismo y el valor" fue
convocada por la organización opositora a Zelaya Unión Cívica Democrática
(UCD).
La protesta se registró un día después de que el Gobierno de
Micheletti diera un plazo de 72 horas para que la delegación diplomática de
Venezuela en Tegucigalpa abandone el país.
El Gobierno de Venezuela
"desconoció" la orden de expulsión de su personal diplomático en Honduras
por considerar que emanó de unas autoridades ilegítimas instaladas de
facto. La Administración de Chávez anticipó que "utilizará todos los recursos
necesarios para preservar la integridad de su misión diplomática en Tegucigalpa
y la del personal acreditado ante el Gobierno constitucional de Honduras", del
que solo reconoce como presidente a Zelaya.