El debate sobre el anteproyecto del Gobierno sobre la Ley del Aborto se ha
bloqueado en el Consejo del Poder Judicial (CGPJ), que no ha conseguido aprobar
un informe, por lo que por primera vez en la historia el órgano de gobierno de
los jueces no emite un dictámen sobre una reforma legislativa.
Durante la
reunión del Pleno, el Consejo ha votado el informe aprobado por la Comisión de
Estudios, que veía oportuno que los padres fueran informados de que sus hijas
menores iban a abortar, y no ha logrado una mayoría suficiente para su
aprobación (12 votos), ya que se ha registrado un empate a diez votos, a favor
(los vocales propuestos por el PSOE y PNV) y en contra (los del PP y el
presidente) y una abstención, la del vocal Ramón Camp, propuesto por
CiU.
Tampoco ha recibido el respaldo suficiente otro texto (contrario al
texto del Ejecutivo y discrepante con el de la Comisión de Estudios), presentado
por el vocal conservador Claro José Fernández, ya que ha recibido diez apoyos
(los consejeros conservadores) y once en contra (los del PSOE, PNV y
CiU).
Los vocales han analizado la posibilidad de hacer un tercer informe,
que se ha descartado, según ha explicado la portavoz del Poder Judicial,
Gabriela Bravo, teniendo en cuenta que ya se habían pedido dos prórrogas al
Gobierno del plazo previsto para emitirlo y porque "pese a los grandes esfuerzos
y trabajos, no se ha conseguido consensuar" un texto.
"El Consejo no va a
emitir ningún informe", ha explicado Bravo, quien ha reconocido que "la ley del
aborto ha generado polémica, discusión doctrinal y posiciones encontradas" en la
sociedad y en el seno del órgano de gobierno de los jueces.
La portavoz ha
señalado que el Consejo "ha desarrollado un trabajo técnico y como órgano
consultivo ha procurado hacer un informe que sirviera para mejorar el texto
legal, pero tras el debate correspondiente no se han conseguido consensuar
voluntades suficientes para poder sacar el informe adelante".
Ante esta
situación, el Consejo del Poder Judicial tendrá que comunicar al Gobierno que no
emitirá su opinión sobre la reforma de la ley del aborto, que continuará su
tramitación sin el preceptivo, pero no vinculante informe judicial.
El
informe de la Comisión de Estudios, cuya ponente fue la vocal Margarita Uría,
avalaba la constitucionalidad del proyecto de ley del Gobierno, pero incidía en
la oportunidad de que los padres fueran informados de que sus hijas menores de
edad van a abortar.
Sobre la decisión de abortar, planteaba que cualquier
mujer puede acordarlo por sí misma en el caso de que "tenga la suficiente
capacidad intelectual y emocional para comprender el alcance de la intervención
y las consecuencias que se derivan de la misma, con independencia de que sea
mayor o menor de 16 años".
Pese a que aconsejaba informar a los padres,
también reconocía que pueden darse "circunstancias excepcionales" que
fundamenten la "no información en beneficio de la menor".
El vocal de CiU ha
justificado su abstención a este informe porque aunque estaba de acuerdo "con la
viabilidad constitucional de la introducción de un sistema de plazos para la
práctica de la interrupción voluntaria del embarazo", considera que "no se
ajusta a la Constitución, principalmente en relación al sistema de
garantías".
El otro texto del vocal conservador estimaba inconstitucional
algunos aspectos de la reforma del Gobierno, en referencia al establecimiento de
un modelo de plazos, que permite a la mujer interrumpir voluntariamente su
embarazo hasta la decimocuarta semana de gestación.
Además, el texto mostraba
su oposición a que los padres de la menor embarazada no deban ser informados
previamente.
Madrid, 23 jul (EFE).- La secretaria de
Igualdad del PSOE, Soledad Cabezón, ha mostrado su "respeto" por la decisión del
pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que no ha aprobado el
informe favorable a la reforma de la ley del aborto, elaborado por su Comisión
de Estudios, al haber habido un empate en la votación.
Cabezón, a través de
un comunicado, ha manifestado hoy su confianza en que el Anteproyecto de ley
sexual y reproductiva y de interrupción del Embarazo, saldrá adelante, "en los
términos en los que figura en el anteproyecto del Ley elaborado por el
Gobierno".
Para la diputada socialista, esta ley es la que "se adecúa a la
realidad del siglo XXI" y así "lo ratificará el Parlamento".
Soledad Cabezón
ha recordado que el informe sobre el anteproyecto del sector conservador, que
defendía la inconstitucionalidad de la reforma, no recibió el visto bueno de
este órgano judicial.
Pero ha señalado que se trata de informes "preceptivos
pero no vinculantes" y que la obligación del Gobierno es "legislar en función de
sus compromisos con los ciudadanos y en función de sus convicciones".
La
dirigente socialista ha añadido que la mayoría progresista del Congreso apoyará
el anteproyecto del Gobierno porque es "una ley que ofrece seguridad jurídica a
las mujeres que deciden interrumpir su embarazo, a los profesionales que las
atienden, y supera la actual desigualdad territorial garantizando los mismos
derechos para todas las mujeres".
Madrid, 23 jul (EFE).- El PP ha pedido hoy
que el Gobierno retire el anteproyecto de ley de reforma de la ley del aborto
ante la "falta de apoyo" de los organismos judiciales y la división de opiniones
en el Parlamento al mismo.
En declaraciones a EFE, la secretaria de Educación
e Igualdad del PP, Sandra Moneo, se ha referido así al hecho de que durante la
reunión del pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) este organismo
ha votado el informe remitido por la Comisión de Estudios relativo a la
reforma.
En la votación se ha registrado un empate diez y sólo una
abstención, la del vocal Ramón Camp, propuesto por CiU.
Tampoco ha recibido
el respaldo suficiente otro texto (contrario al texto del Ejecutivo), propuesto
por el vocal conservador Claro José Fernández, ya que ha recibido diez apoyos y
once votos en contra, según ha explicado la portavoz del Poder Judicial,
Gabriela Bravo.
Moneo ha señalado que la decisión del CGPJ supone que "no
avala la ley del Gobierno y respalda lo que dice el PP: que vulnera principios
fundamentales recogidos en la Constitución, que genera una fractura social,
parlamentaria y en organismos judiciales y que es radical".
"El Gobierno
tiene la responsabilidad, tras la falta de apoyo de organismos tan importantes
como los judiciales, de retirar la ley", ha subrayado Moneo.