El presidente de Telefónica, César Alierta, ha recurrido ante el Tribunal
Supremo la sentencia del caso Tabacalera, en el que fue absuelto el pasado 17 de
julio por prescripción de un delito de uso de información privilegiada en 1997
con la compra de títulos de la compañía, que dirigía entonces.
Según fuentes
de la Audiencia Provincial de Madrid consultadas por EFE, los abogados de
Alierta anunciaron oficialmente el viernes la interposición del recurso ante el
Tribunal Supremo, que se hará efectiva en unos meses y que atacará los hechos
probados de la sentencia.
El recurso sostiene que la sentencia "no se ajusta
a derecho y es gravemente lesiva de los derechos constitucionales y sustantivos"
de Alierta, al tiempo que se queja de que el tribunal de la Audiencia Provincial
de Madrid que le juzgó no ha tenido en cuenta "diferentes documentos que pueden
mostrar el error en la apreciación de la prueba".
Entre ellos cita los hechos
relevantes remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, los informes
del propio organismo supervisor o los que emitieron varios peritos de las
defensas.
Pese a la sentencia absolutoria, los abogados del presidente de
Telefónica consideran que Alierta está plenamente legitimado para recurrir en
casación a tenor de la doctrina del propio Tribunal Supremo, cuya Sala Segunda
estableció esa posibilidad "en los casos en que la absolución se produce por
considerar el tribunal de instancia que el delito ha prescrito, pero conteniendo
la sentencia una declaración del delito imputado".
La Sección 17 de la
Audiencia Provincial de Madrid que juzgó a Alierta y a su sobrino consideró
probado que existió "un concierto común entre ambos" para "sacar un provecho
económico" de las principales decisiones que Tabacalera adoptó en 1997: la
compra de la compañía estadounidense Havatampa y la subida de los precios del
tabaco rubio.
En la sentencia, los tres magistrados afirmaron que el
directivo "ideó la forma de aprovechar el conocimiento de determinados datos
sustanciales relativos al mercado bursátil, a las operaciones que se iban a
realizar y a la repercusión que tales hechos fueran a tener en el mercado de
valores para obtener, de ese modo, una ventaja patrimonial considerable".
Por
el contrario, durante el juicio Alierta y su sobrino defendieron su inocencia al
insistir en que las decisiones que acometió Tabacalera en 1997 eran ya conocidas
por el mercado.
El anuncio de los abogados de Alierta se produjo al término
del plazo establecido para ello, y dos días después de que la Fiscalía
Anticorrupción comunicara también al alto tribunal que presentará un recurso por
rechazar la argumentación utilizada para considerar prescrito el delito.