El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha calificado de
"delirante" desde el punto de vista jurídico la denuncia que ha presentado el PP
por las presuntas filtraciones del caso "Gürtel" y ha afirmado que el objetivo
de este partido es que no se discuta de "la corrupción que tiene en casa".
El
ministro de Interior ha afirmado en una rueda de prensa en Santander que el PP
sabe que su denuncia "no va a ningún sitio", pero la ha presentado para que se
discuta sobre las filtraciones porque "de lo único que no le gusta discutir es
de los problemas de corrupción que tiene en su casa". "Esos los tiene, a la
vista de todo el mundo", ha apostillado.
Después de subrayar que la policía
persigue presuntos delincuentes, Pérez Rubalcaba ha "negado rotundamente" las
acusaciones que se vierten, a su juicio, de forma subvertiría en la denuncia.
"Lo niego rotundamente", ha afirmado el ministro, quien ha advertido al PP de
que si lo que pretende es que la policía desista, es "una pretensión
inútil".
Y ha añadido que si lo que el PP pretende es "amedrentar o asustar"
al Estado de derecho también es "inútil".
"El Estado de Derecho está
funcionando y lo que pretende el PP es amedrentar al Estado de Derecho y eso no
lo va a conseguir", ha señalado el ministro, quien ha subrayado que tampoco lo
va conseguir con la policía o con el Gobierno.
Pérez Rubalcaba, quien ha
inaugurado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander un
seminario sobre seguridad, también ha pedido al PP que no busque conspiraciones
donde no las hay y dar explicaciones que "son falsas" y que "no eche la culpa de
sus problemas ni al Gobierno, ni a la policía, ni a los jueces ni a los
fiscales".
"Que miren dentro, que examinen lo que les pasa y que resuelvan,
pero que no le echen la culpa a quien no la tiene, porque eso, sencillamente, no
cuela", ha añadido.