La segunda entidad financiera española, el Grupo BBVA, obtuvo un beneficio neto
atribuido de 2.799 millones de euros en el primer semestre del año, el 10 por
ciento menos que en el mismo periodo de 2008, comunicó la empresa a la
Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Si no se tienen en cuenta
las plusvalías anotadas en el primer semestre de 2008 por la venta de la entidad
brasileña Bradesco, las dotaciones por prejubilaciones y la provisión realizada
para cubrir las pérdidas ocasionadas por la estafa de Madoff, el beneficio neto
hubiera bajado algo menos, el 4,4%.
Asimismo, si nos fijamos sólo en el
segundo trimestre del ejercicio, la ganancia neta asciende a 1.561 millones de
euros, un resultado "por encima de las expectativas" de la entidad y que supera
en el 26,1% al obtenido entre enero y marzo.
A cierre del primer semestre, la
tasa de morosidad del BBVA se situó en el 3,2%, frente al 1,3% registrado un año
antes, con una mejora del 19,2% de las entradas netas en mora y un ratio de
cobertura para insolvencias del 68%, bastante por debajo del 167% que tenía en
junio de 2008.
Según explica el Grupo, la "recurrencia y sostenibilidad" de
los ingresos, el control de los riesgos y la prudente política de dividendos que
practica le han permitido seguir generando capital de forma orgánica y situar su
"core capital" -capital más reservas frente a activos ponderados por riesgo- en
el 6,9%. Asimismo, el estricto control de los costes hizo que mejorara el
ratio de eficiencia en 3,8 puntos, hasta situarse en el 39,4%.
A 30 de junio,
los créditos concedidos por el Grupo a su clientela apenas habían variado en
comparación interanual y se mantenían en 335.608 millones, en tanto que los
recursos en balance aumentaron el 5,9%, hasta los 368.586 millones, compensando
en parte el retroceso del 7,2% de los fondos gestionados fuera de balance, como
los fondos de inversión o de pensiones.
En cuanto a los principales márgenes
de la cuenta, el de intereses sumó 6.858 millones de euros tras crecer en un año
el 23,5% y se mantuvo como la principal palanca de generación de ingresos,
gracias al crecimiento "sostenido y de calidad" de los niveles de actividad, a
la defensa de los diferenciales de la clientela y a la gestión del
balance. Todo esto contribuyó a impulsar el margen bruto un 7,8% por encima
del generado en el primer semestre de 2008, explica el banco.
El recorte
interanual del 1,6% registrado por los gastos de explotación gracias a los
planes de transformación implantados de forma anticipada a la actual situación
económica situó el margen de explotación en 6.293 millones de euros, el 15% más
que un año antes.
Las pérdidas por deterioro de activos financieros en este
segundo trimestre se situaron en 1.945 millones, superiores a las del
inmediatamente anterior, influidas por los mayores riesgos dudosos y por las
políticas de máxima prudencia aplicadas por BBVA, que mantiene un porcentaje
estable de margen neto aplicado a saneamientos.
El Grupo mantenía a cierre de
junio unas plusvalías latentes en sus participadas de 1.263 millones de euros, a
las que habría que añadir las de renta fija cotizada y las generadas por
inmuebles de uso propio.
Por zonas geográficas, en España y Portugal, el
Grupo obtuvo un beneficio neto de 1.270 millones, un 1,7% inferior al logrado un
año antes, en tanto que el área de Banca mayorista y gestión de activos
(Wholesale Banking & Asset Management) ganó 539 millones.
El área de
México aportó al Grupo un beneficio atribuido de 724 millones hasta junio, un
23,7% menos, en tanto que Estados Unidos logró ganar 85 millones, el 48,1% menos
y América del Sur, por el contrario, veía crecer sus ganancias el 32%, hasta
alcanzar 463 millones de euros.